Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 6 (3a parte)

Se trataba de un campo invisible mágico que había puesto el hechicero para evitar cualquier tipo de magia dentro del poblado que no fuese la suya, para tenerlo todo bajo control. Obliquos es consciente de la situación: hay una entrada sin vigilancia cosa que le hace sospechar, otra con dos secuaces cobrando entrada y la restante es solo para uso y disfrute de esbirros y secuaces.

Está en una encrucijada pero cree que tomará la mejor opción sin duda. El hecho de nunca arrepentirse implica aprender de las victorias y los errores de las derrotas. Al volver al cuerpo, Obliquos aún tarda una media hora en despertarse ya que prefiere recuperar algo de energía.

Han pasado unas horas desde que Skifler se había puesto a dormir y cuando despierta, sus ojos azules como el cielo fijan la mirada en aquel humano que le había disparado una flecha y estaba tan malherido. El hombre había cogido los alimentos y el agua que Skifler le había dejado cerca suyo. Las hojas de hiedra curativa también se las había puesto y parecía que tenía mejor cara.

  • Veo que llevas bolsas en el lomo, ¿tienes amo?- Dijo con una voz templada e insegura, Skifler murmura y asiente.- Deduzco que no eres seguidor de Menhill, así que puedo estar a salvo. Soy Roldred, uno de los descendientes del verdadero Claderos. Me he escapado de las garras de los esbirros de ese guardián del pueblo ya que quieren exterminar a todo aquel que haya vivido en Claderos. Espero que tu amo no sea viajante ni esté allí, porque solo hay una entrada por la que poder acceder, y si entras no hay forma de salir otra vez. Es el poblado que abduce almas.

Skifler se lo queda mirando entendiendo cada una de las palabras pero a la vez poniendo una cara de estar alucinando que se había quedado medio paralizado por el shock.

¿Qué le estaba diciendo aquel hombre extraño sobre el pueblo al que estaba a punto de llegar Obliquos? Obliquos había descubierto que se ocultaba en cada una de las entradas y sus investigaciones cuadraban con las palabras de Roldred, aunque Skifler desconocía eso. El lobo gigante vuelve en sí y se levanta de un salto con lo que se da con el techo de piedra tras la cascada y cae desmayado.

Obliquos se ha despertado y ha tomado su decisión: entrará por la puerta donde están los dos secuaces que cobran, que es la que tenía más cerca también. No tarda en llegar ya que con su telequinesis hace una traslación que lo deja en unos arbustos de dos metros que había ahí cerca, se pone el capuchón de la túnica y levita simulando pasos hasta la entrada. Skifler está desmayado, sin poder mover un solo músculo mientras que su fiel compañero está a punto de adentrarse en lo que podría ser su perdición. Obliquos se acerca a la entrada aunque antes de que pueda avanzar un paso más, uno de los secuaces que había en la entrada se interpone a su paso.

  • ¿Eres forastero? ¿Un viajero quizás? Pues todo el oro que tengas me tendrás que dar.

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 6 (2a parte)

¿Quién ha disparado a Skifler? ¿Lo habrán descubierto?

Skifler entra a atacar al humano que estaba detrás de la cascada. Está malherido: quemaduras en todo el cuerpo, heridas superficiales, rascadas por todas partes, arañazos y mucho tembleque. Estaba muerto de miedo, llevaba un arco con el que podía medio defenderse, pero parecía que solo tenía una flecha. Skifler, al verlo, decide no atacarle y se mantiene un poco alejado hasta que vea que no es hostil. Cuando el humando ve a Skifler se sienta apoyado a una piedra, ya que antes estaba estirado que parecía que no pudiese moverse, y parece que le intenta decir algo.

  • No vayas a Claderos.- Dice entre suspiros.

El hombre cae inconsciente y Skifler corre a socorrerle. Le trae agua y la bigzana que le quedaba. También en la bolsa que lleva en el lomo colgada quedaban algunas hojas de hiedra curativa para hacerle algún vendaje, pero él no tenía manos para hacérselo, así que solo podía esperar a que se despertase. Mientras eso sucedía el lobo se quita la flecha que tenía clavada en la pata y se acomoda cerca del humano para dormir un rato.

Obliquos se acercaba al pueblo Claderos. Su intención era buscar algún tipo de cabaña o albergue que pueda refugiarle hasta la noche y, cuando caiga el anochecer, salir y cruzar todo el poblado. Había sacado una túnica de la maleta y se la había puesto para cubrir sus orejas y cara; y para similar la altura de los habitantes de los Bosques de Reïn levitaría hasta que aguante y encuentre refugio.

Claderos era un maravilloso pueblo lleno de grandes comercios dispuestos a intercambiar sus productos autóctonos por otros de otras regiones, hasta que nació Menhill.

 

Actualmente, Claderos dispone de centenares de chozas y cabañas formando pequeñas aldeas dentro del mismo poblado. Su territorio es de forma triangular albergando en el centro unos aposentos para uno de los guardianes del hechicero que es quien recogía todos los beneficios y es el líder de uno de los escuadrones más sangrientos de Menhill. Las aldeas se distribuían de forma que rodeaban la cabaña central formando tres distritos en los que cada uno tenía su puerta de entrada al poblado y tras ellas, había muros de troncos afilados puestos uno tras otro.

Obliquos decide entrar al poblado por uno de los laterales. Cada puerta la separa unos dos kilómetros de la siguiente y el joven antes de tomar una decisión precipitada prefiere revisar y vigilar cada una de las puertas antes de elegir por cual entrar. Cerca de donde estaba, había un Voradil gigante así que decide subir a una de sus enormes ramas a lo alto para tumbarse e iniciar el viaje astral.

Primera prueba en la que tendrá que gastar parte de su energía, cuando entre dentro del poblado tendrá menos tiempo del que disponía para levitar y camuflar su baja estatura.

Su alma se separa de su cuerpo, dejándolo inconsciente y tumbado en esa rama, vuela hacia la entrada que le queda más cerca para investigar que puede llegar a encontrarse. Parece que no hay nada fuera de lo común: dos sirvientes del hechicero cobrando por la entrada al poblado, parece fácil de pasar. La siguiente entrada al poblado iba a estar más vigilada ya que había un grupo de esbirros oscuros que la protegían, aquella entrada era solo para el uso de secuaces de Menhill por lo que descubrirían a Obliquos si intentaba entrar por ahí. Y en la otra puerta lateral observa que no había nadie vigilando, pero el hecho que no hubiese nadie, hace sospechar a Obliquos de que quizás sea una trampa ir por allí. Al intentar acceder con su alma al poblado nota una serie de interferencias.

 

Continuará . . .

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 6 (1a parte)

Hola a todos! Han sido muchos los que han pedido un siguiente capítulo en exclusiva antes de que salga el libro a finales de este mes. Pues bien, aquí tenéis el capítulo 6 en exclusiva, disfrutadlo!

 

CAPÍTULO 6

 

Un nuevo día amanece y con él, el aullido de Skifler anunciando la salida del sol. Se levanta un bonito día en aquel lago de aguas azules resplandecientes donde habían reposado y recobrado las fuerzas. Obliquos, al escuchar a su compañero, se levanta a darse un baño y seguidamente a comerse una de sus cápsulas. Esta vez, ha tomado un potenciador de reflejos que aumenta su vista y sus movimientos se vuelven más ágiles y rápidos.

  • No hay tiempo para descansar Skifler, nos reuniremos en aquella colina que se ve pasado el poblado, no creo que tardemos más de un día en volver a encontrarnos. Ante cualquier peligro, te doy esta cristalita lunar para que notes mi energía.

La cristalita lunar era una piedra preciosa que, según cuentan los chamanes, absorbe la energía de la persona que desees para que puedas sentir en todo momento como se siente.

Seguro de sí mismo Skifler inicia su viaje alterno al de Obliquos. Rebosan confianza los dos, saben que se volverán a ver al otro lado del poblado de Claderos.

Obliquos inicia a pie su camino por una senda libre de obstáculos, plana, entre árboles y que le dirige directamente al poblado. Es un camino bien hecho gracias a la cantidad de viajeros que han pasado por él; separaron el bosque e hicieron ese acceso al pueblo de Claderos.

 

Mientras caminaba, Obliquos pensaba una manera de camuflar sus rasgos tan comunes de los Hayla, ya que en los Bosques de Reïn los humanos eran mucho más altos que el joven, no tenían orejas puntiagudas como los elfos y sus pupilas eran negras. En cambio, Obliquos medía un metro y medio mientras que ellos llegaban a los dos, tenía orejas de duende alargadas y puntiagudas y sus pupilas eran azul verdoso, todo lo contrario a los habitantes de este continente.

Su primera idea fue tomar otra cápsula para aumentar de energía y levitar sin desgaste pero corría el riesgo de que ocurriese como en la cima del Milagro contra el Guardián Oscuro, que su flujo de energía aumentase y se volviera verde nuclear por completo con el aura rebosante. Además mezclado con el potenciador de reflejos no creía que fuera buena idea, por lo que llega a mitad del camino y aún no tiene idea de cómo infiltrarse en el poblado.

Por otra parte, Skifler, de tanto correr, necesita hacer una pequeña parada para recobrar fuerzas y seguir bordeando el poblado. Está llegando a una de sus entradas ya que el fuego de las antorchas las iluminan. Decide ir a descansar adentrándose más al bosque y alejarse un poco más del poblado. Entre tantos Voradil centenarios y lianas que los entrelazaban Skifler buscaba algún lugar hábil para él y en el que no pudiese ser visto. Llega hasta la orilla de un pequeño rio y lo sigue hasta llegar a la zona de la cascada donde hay una especie de cueva detrás de ella y perfecta para Skifler y su tamaño gigante.

Antes de entrar busca algunos frutos que pueda haber lejos de los Voradil y encuentra un par de bigzanas, similares a las manzanas corrientes pero que medían de altura un metro. Se come una de camino a la cueva, y cuando entra bajo el manto de agua que chorrea su cabeza y su gran pelaje negro y blanco, le disparan una flecha en una pata.

 

Continuará…

27 de Julio a las 19:00 en Bigues i Riells

Hola a todos, feliz sábado! Me gustaría informaros sobre la presentación de “Las aventuras de Obliquos” el día 27 de Julio a las 19:00 en el centro cívico el Rieral, en Bigues i riells. A finales de mes por fin estarán publicadas las primeras 120 copias del libro. Quieres reservarlo antes de tiempo? Envía un correo con tu nombre completo y dirección a: Oblinspiracion@gmail.com

Quieres ver si Obliquos es capaz de derrotar a Menhill? Que es lo que oculta el hechicero en su fortaleza en las montañas acartonadas? Quizás quiera apoderarse del mundo terrenal donde vive Obliquos?

Queda muy poquito para el estreno, ¿Te lo vas a perder?

Feliz fin de semana a todos y a SOÑAR!

 

Escalando metas

Buen domingo a todos! Me gustaría anunciaros que a finales de verano publico mi primer libro ” Las aventuras de Obliquos ” y están disponibles los 5 primeros capítulos gratuitos para que podáis disfrutar de ellos todos vosotros!
Aquí os dejo mi pagina de facebook, instagram, twitter y wordpress! Si tenéis un día aburrido, pasaros por el blog para disfrutar de un mundo de fantasía al que nunca nadie de los que ha entrado ha podido volver a salir de él.

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Muchas gracias por vuestra atención y a SOÑAR! Feliz semana entrante!

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 5 ( Completo y último en exclusiva )

 

 

Allí estaba Obliquos, frente a aquel guardián oscuro con cuerpo de fauno y cuatro grandes patas que le hacen tener una gran estabilidad. Pero el joven con telequinesis no se rinde, el poco miedo que tenía frente al poder potencial de ese ser se fue cuando se plantó delante de él. Skifler había accedido hasta las profundidades del bosque, al otro lado de la montaña, no sabemos qué tipo de órdenes le dio Obliquos, pero su fiel compañero salió escopeteado bosque abajo.

Mientras tanto, a lo alto de la cima del Milagro, envueltos de una niebla bastante oscura y por una tormenta eléctrica que la podía ver cualquier habitante de los Bosques de Reïn, Obliquos lanza su primer ataque contra el guardián. Se aleja unos metros para disparar con potencia sus bolas de mitril directas al cráneo de ese demonio consiguiendo tumbarlo, pero como si se hubiese chocado un insecto con su cabeza, se vuelve a poner en pié. Sin inmutarse el guardián envía un rayo que sale de sus manos hacia Obliquos, pero le da tiempo a reaccionar y consigue esquivarlo. El enfoque del guardián oscuro es muy lento y le cuesta visualizar a Obliquos para seguir atacándole, con lo que el joven se aprovecha de esa ventaja y con una traslación se sitúa bajo sus cuatro patas. Con fuerza arma su lanza y consigue atravesar una de sus piernas con lo que lo deja un poco cojo. El guardián, al notar el dolor, cae sentado para aplastar a Obliquos isofacto y parece que lo consigue. ¡Obliquos ha sido aplastado por el guardián! Todo se había calmado con su asentamiento sobre Obliquos, volvía el silencio que dejaba actuar en primer plano a la tormenta eléctrica y sus truenos. ¿Cómo podía ser? ¿Había acabado con Obliquos?

El guardián se levanta para acabar de rematar al joven con la sorpresa de que no estaba bajo su trasero. Incrédulo busca sin cesar en los alrededores a Obliquos, cuando de repente aparece Skifler con un placaje para tumbar al guardián. Obliquos sale de la mina ya que había conseguido escapar del apisonamiento del guardián y esconderse hasta poder empezar el plan que había organizado con Skifler. El lobo gigante traía en su maleta colgada al lomo una serie de ingredientes que había recolectado por el bosque para Obliquos. Raíz de Voradil joven, semilla de Zen gigante y algunas hierbas medicinales. Obliquos machaca y convierte en pasta todos los ingredientes y saca una capsula de su bolsillo con la que lo junta todo para seguidamente comérselo. Al ingerirlo, un rayo dorado que ilumina toda la montaña cae del cielo para impactar con Obliquos.

Durante su largo entrenamiento, el joven con telequinesis aprendió a crear pociones gracias a la sabiduría del Chaman Buriki. Solo tenía que combinar una serie de ingredientes y juntarlos con unas capsulas que le dio antes de acabar su entrenamiento. Esas capsulas contenían esencia de los dioses, unas capsulas que muy pocos en Los Bosques de Reïn disponían y mezcladas con los alimentos correctos eran capaces de reponer su energía al 100%.

Ante el flujo de energía que corría por el cuerpo de Obliquos ahora mismo, su aspecto había cambiado totalmente, su pelo rubio se había vuelvo verde, sus pupilas también y le surgió una especie de aura alrededor verde resplandeciente. El guardián oscuro se decide a atacar antes de que el chico probase su poder con él, así que de la nada abre un portal y aparecen esbirros parecidos a los que el hechicero Menhill tenía y que Obliquos con Skifler habían acabado rápido antes del desvanecimiento del hechicero.

Un gran ejército de esbirros se sitúa alrededor del guardián pero antes de que puedan reaccionar y servir las órdenes de aquel ser oscuro que venia del mundo de las tinieblas, Obliquos ya había pasado a la acción. Mientras salían del portal, el joven creó un reflejo suyo delante del guardián y haciendo una traslación hacia un plano oculto donde nadie lo veía, empezó a cargar su ataque. Una onda expansiva que vuela por los aires a todos los esbirros, había conseguido el guardián invocar a un ejército de cien esbirros pero no duraron ni cinco segundos. Seguidamente Obliquos aparece levitando a altura de la cabeza del guardián apuntándolo con la lanza, pero se detiene un instante antes de atacar.

  • Dime una cosa Guardián oscuro, ¿el hechicero ha invocado todos sus secuaces y monstruos de vuestro mundo?- Dijo Obliquos pensativo.

Pero el guardián no habla e intenta atrapar con sus grandes manos a Obliquos, cuando ve que sus brazos empiezan a moverse, el joven con telequinesis no duda en acabar con aquel monstruo. Su lanza atraviesa su cabeza creando una explosión de flujo hasta desintegrarse.

Al desintegrarse aquel ser maligno, la tormenta eléctrica amainó y la niebla tenebrosa desapareció. Era como si todo hubiese vuelto a nacer, el silencio en la montaña, en todos los Bosques de Reïn. El sol volvía a alumbrar aquel valle tan seco y lleno de piedras donde siempre daba el sol, en la otra cara, volvían a sentirse cantar los pájaros y aullar algunos lobos gigantes. Al acabar todo, Obliquos cae de donde estaba levitando al suelo, sin fuerza alguna. Skifler lo monta encima suyo para que descanse y cree que la mejor opción ahora mismo es bajar la montaña directamente por si volviese a haber algún peligro, así que decide bajar por aquel bosque y ya de paso volver a recoger algunas hierbas medicinales y raíces.

Las provisiones que llevaban habían quedado incomestibles por la batalla así que también cogerán algunas frutas que encuentren por el camino pero sin desviarse de la misión principal.

Un bosque de Voradil centenarios con más de diez metros de altura era el lugar por donde bajaba Obliquos a lomos de Skifler, esquivándolos a gran velocidad con lo que consiguen plantarse bajo la montaña en poco menos de una hora.

El último paso ante de llegar a las montañas era el pueblo de Claderos. Un poblado afín al hechicero. Digamos que ha arrasado el antiguo pueblo para instalar en sus cabañas a sus secuaces. Pero por otra parte los tiene bastante camuflados porque ese pueblo es un gran enlace comercial y también por el que pasan muchos viajeros. Los mismos secuaces tenían comercios con lo que la gente pagaba su oro si quería comida, materiales o animales. Obliquos cree que Menhill quiere apoderarse de todo lo que pueda para implantar sus reglas ya que está cobrando y saqueando, y quien no muerda su manzana muere.

Al llegar abajo Skifler para a la orilla de un pequeño lago donde deja tumbado a Obliquos junto a un Voradil mientras bebe un poco de agua. El joven parece que vuelve en sí y despierta. Confuso, observa alrededor y ve que está debajo de la montaña con lo que deduce que todo ha terminado.

  • Skifler, vamos a hacer noche aquí y preparare un par de pociones de sanación para ti y una capsula medicinal para mí. No creo que esos malnacidos seguidores de Menhill nos encuentren aquí.

 

Durante años, Obliquos había querido que todo viviese en armonía, por eso quiso ayudar a la gente. De pequeñito preparaba curas con hierbas medicinales y las probaba cuando se enfrentaba algún animal que atacaba el poblado. Seguidamente supo que para estar en armonía tenía que saberlo todo sobre la mente y el razonamiento con lo que acudió al chaman Buriki. Le enseño la meditación, como relajar la mente para poder utilizarla cuando desees y para lo que quieras concentrarte. Luego le enseñó el misterio del conocimiento con magia mística con lo que empezó su curiosidad y ahí explotó el principio de telequinesis. Empezó a aprender a concentrar fuerza con diferentes partes del cuerpo hasta que unos años después empezó en serio su entrenamiento con el chamán Buriki para conseguir el máximo poder con la telequinesis.

Cuando cae la noche más profunda, Obliquos se levanta para escalar un poco y subir a lo alto de una meseta que había cerca del lago donde dormían viendo a lo lejos su siguiente destino antes de llegar a las montañas acartonadas, lugar donde residía la guarida del hechicero Menhill. Ocultado entre los grandes árboles que había rodeándolo, se escondía un poblado llamado Claderos. Hace un siglo aproximadamente, este poblado daba refugio a aquellos viajeros que venían a visitar las montañas acartonadas ya que por su red interior de cuevas poseía misterios que todo ser humano que haya oído hablar de ellas querría poseer. Entonces aquellos viajeros hacían noche en el poblado de Claderos. Debido al flujo de gente procedente de otros lugares, empezó a surgir un gran mercado donde el comercio de manjares, pieles, medicinas y todo tipo de artilugios jamás vistos se empezaron a intercambiar por otros más autóctonos. Todo parecía muy bonito en Claderos hasta que nació el hechicero.

Las malas lenguas hablan que nació en los bajos fondos de las montañas acartonadas, aquel lugar tan profundo en su interior que ningún ser ha sido capaz de llegar ahí. Su legado de terror y pánico recayó primeramente con el poblado de Claderos con el que arrasó con él con escalofriante brutalidad, no hubo supervivientes. Por lo que se adueñó de sus cabañas y chozas para dar cobijo a sus secuaces creando una nueva red de comercio intercambiando por oro y minerales preciosos.

Obliquos, con mirada pensativa tendrá que infiltrarse para no ser reconocido ya que el hechicero habrá informado a todos. Skifler por otra parte tendrá que bordear el poblado por el bosque lateral. En la lejanía observa las antorchas quemadas que iluminan la falda de las montañas acartonadas, en el centro más o menos un flujo de poder increíble que se desprende envolviéndolas enteras. Parece que aún queda para que amanezca, tendrá que irse a dormir para recuperarse al completo y enfrentar el último sprint del camino, pero sin duda lo que más aterra a Obliquos es pensar que se acerca al lugar donde acabaron con su padre Oblivicon.

 

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 4 ( 2a parte )

¡Era el hechicero Menhill! Se apartan algunos esbirros para que Obliquos pueda verle la cara, pero el joven con telequinesis solo puede sentir ira interna al ver la cara de aquel que mato a su padre.

  • Parece que me has hecho el camino más corto y no tendré que ir hasta tu casa para acabar contigo. – Dice Obliquos seguro de sí mismo.- ¿Dime, para que estas usando ese tótem creador de flujo?

 

Menhill empieza a reír de forma maquiavélica al oír las inocentes preguntas de Obliquos.

  • ¿De verdad quieres saberlo? Tu cabeza no podría resistir lo que estas a punto de presenciar, pero sabes que te digo, descúbrelo por ti mismo.- Dice el viejo hechicero.

El tótem creador de flujo empieza a temblar y expandir su potencia, el centro del flujo en las nubes abre una especie de brecha hasta donde está el tótem y se abre delante de Obliquos una especie de portal que intenta abducirlo, se alejan el joven y Skifler de ahí para evitar ser atrapados.

  • ¿Qué diablos es esto Menhill? – Dice Obliquos bajo una fuerte ventolera alrededor del portal.
  • ¡Esto es un portal oscuro! – empieza su risa malvada – Atrae criaturas del fondo de las tinieblas, del mundo oscuro. Y ahora atraeré a quien acabe contigo igual que con tu padre, ¡Esbirros, atacad mientras acabo de hacer el ritual de invocación!

Entre gritos de guerra los esbirros se lanzan a atacar a Obliquos y Skifler. Obliquos no puede acabar con todos a la vez ya que ha gastado mucha energía vital haciendo el viaje astral y se está recuperando aún, así que mandó a Skifler por un lado y él ataca por otro. Aún no había dado uso al arma que creó en Onírio antes de partir por lo que ve buen momento para utilizarla. Al golpearla en el suelo crea una onda expansiva que aleja los esbirros que se le acercaban, al instante dispara con su fuerza telequinética las tres bolas de mitril solido que había creado eliminando con su potencia de disparo a varios enemigos a la vez.

Skifler con su rugido paraliza a los que se le acercan y empieza a lanzar placajes a las masas para saltarlos por los aires. En un cruce de ataques, Obliquos combina el ataque de Skifler con el suyo y vuelve a disparar las bolas de mitril hacia los esbirros que están volando por los aires. En poco tiempo han acabado con la mitad de secuaces pero un terremoto inesperado para la batalla.

  • ¡Tiembla con el poder de Menhill! – grita el viejo hechicero seguido de su horrorosa y maquiavélica risa.

Con el entretenimiento de los esbirros Obliquos no ha podido acercarse al hechicero y ha completado con éxito el ritual de invocación. Por el portal empieza a aparecer un guerrero oscuro, gigante como Logan Pinzamorten, que se abre paso entre los esbirros para plantarse delante de Obliquos. Un demonio con cuerpo de fauno de cintura para arriba y cuatros grandes piernas similares a un centauro. Por primera vez veíamos un poco nervioso al joven aprendiz de Buriki, incrédulo ante lo que veían sus ojos, intentaba reaccionar y buscar una vía de escape para no ser embestido de primeras, ahí es cuando ve la entrada de la mina y grita a Skifler que se esconda hasta que de la señal. Antes de arrancar a correr se escucha gritar a Menhill bajo todo el alboroto que había montado.

  • ¡Guerrero oscuro demuestra de lo que es capaz mi poder, aquí ya no hago falta!

Entre risas el hechicero Menhill crea una onda expansiva que el mismo núcleo lo absorbe y se desvanece entre el flash y una tormenta eléctrica que surge cuando se cierra el portal de invocación. El hechicero ha desaparecido.

Obliquos corre a la entrada de la mina esquivando y derrotando algunos esbirros más, y evitando que el guardián oscuro fije su mirada en él ya que aún parecía un poco desubicado. Menhill se había retirado hacia su guarida en las montañas acartonadas y dejó en sus manos la fuerza del guardián oscuro para que acabase con Obliquos. No dispone de mucho tiempo para pensar, no sabe de qué es capaz ese monstruo ni hasta donde alcanza su poder, así que un poco a la desesperada, Obliquos sale de la cueva y observa el otro valle de la montaña, aquella parte donde sí que hay bosque. Pero para llegar al bosque debe pasar por delante del Guardián oscuro así que no le queda más remedio que hacer una traslación. Allí en el bosque estaba escondido esperando ordenes Skifler, cuando de repente Obliquos aparece frente a él y le da una serie de órdenes. Al momento Skifler sale disparada hacia la profundidad del bosque y Obliquos vuelve a subir a la cima, que la tenía a pocos metros, para plantarse delante del guardián. ¿Estaba loco? ¿Cómo podía arriesgarse tanto con un ser desconocido? ¿No había aprendido de los errores de su padre?

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 4 ( 1a parte )

El día amanece nublado, es extraño ya que siempre hacía sol en los Bosques de Reïn, y gracias a sus árboles gigantes hacían sombra y crecía un suelo fértil para la flora y la fauna. Pero en aquella senda no había árboles, por esa razón Obliquos se extrañaba que estuviese nublado.

Con las fuerzas recargadas y cargados de suficientes provisiones para 2 días más, Obliquos y Skifler emprendieron camino hacia la cima del Milagro. A medida que van subiendo la montaña, va viendo cada vez más cerca la cima, Obliquos observa como una especie de flujo que se dirige al cielo y crea esas nubes. Sin pensarlo dos veces, se paran en un pequeño precipicio de pocos metros y le dice a Skifler que vigile los alrededores que no lleguen a su posición porque se dispone a hacer un viaje astral. Obliquos era capaz de sacar su alma de su cuerpo físico para viajar a cualquier lugar del mundo, lo negativo es que si se queda mucho tiempo fuera de su cuerpo podría perder muchas funciones del sistema nervioso a causa del gran desgaste mental, también requiere mucha energía vital para hacerlo.

En pocos minutos Obliquos alcanza la cima y sus sospechas se confirman, el hechicero Menhill lo espera ahí arriba.

Al volver a su cuerpo empieza a pensar un plan para atacar por sorpresa, pero no había otro camino para subir que ese, así que, por primera vez se subió al lomo de Skifler y agilizaron la ascensión.

Las nubes se volvían cada vez más negras hasta que de la intensidad de sus pigmentos, surgió un lila eléctrico que parecía que contuviera truenos en su interior. Seguramente Menhill no confiaba de su poder y quería asegurarse de que Obliquos no tuviese la más mínima posibilidad de derrotarlo, o tal vez fuese una táctica para asustarles.

El camino de un par de horas se convierte en poco más de media hora gracias a la velocidad de Skifler, les queda poco camino para llegar. Obliquos desprendió un tipo de barrera mística alrededor del perímetro de Skifler para evitar cualquier emboscada, cuando de repente el horizonte aparece al otro lado de la montaña. Han llegado a la cima del Milagro y delante de sus ojos tienen un grupo de 50 esbirros del hechicero haciendo filas y rodeando la posición de Menhill. Ahí estaba, un viejo con el pelo de punta alborotado, con una túnica que le oculta prácticamente todo su cuerpo, pero Obliquos detecta un defecto, una pata de madera.

  • Por fin tengo el placer de conocerte en persona. – dice una voz, que se oculta entre la multitud, aguda y desgastada, pero a la vez chirriante.

Continuará . . .

 

Nota del autor: Este es el penúltimo capítulo en exclusiva para todos vosotros! Hay 12 capítulos y a finales de verano tendréis el libro a vuestra disposición en librerías, versión E-book y compra por internet para todos aquellos amigos que están al otro lado del charco puedan comprarlo! Espero que os esté gustando! Un abrazo enorme a todos por hacer posible este tipo de ilusiones!

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 3 ( 3a parte )

El refugio es una cueva que está a pié de montaña,  la noche cada vez inhabilita más la visión, aunque no es problema para Obliquos, pero Skifler tiene mucha dificultad para detectar enemigos con tanta oscuridad así que decidieron comer los frutos que habían recogido y se sentaron a hablar con Logan Pinzamorten en la entrada de la cueva, el escorpión no podía entrar debido a su gran tamaño, Skifler entraba por poco.

  • Obliquos, el hechicero sabe que vas en su busca, no debes continuar o acabará contigo. – Dijo Logan recuperándose de las heridas
  • Debo continuar Logan, mi pueblo está sufriendo la ira de los dioses y de la madre tierra y esa ira no sería causada si Menhill dejase de hacer de las suyas. Estamos trasladando el pueblo hacia otro lugar, pero necesitamos oro para conseguir materiales y reconstruir el pueblo de Onírio. – Obliquos se hecha a la boca un fruto similar a una papaya.
  • Entiendo tus actos y te deseo lo mejor, pero debes tener cuidado cuando llegues a la cima, allí te estarán esperando un gran ejército y esos sí que no atienden a razones.- Coge Pinzamorten con una de sus patas diminutas el mismo fruto que Obliquos. – ¿Está bueno esto no?
  • Logan necesito pedirte un favor. Buriki cada vez tiene menos poder y no puede proteger el pueblo él solo, necesito que los escoltes hasta que hayan trasladado a la última persona de Onírio. Veo que ya no estás controlado así que puedo volver a confiar en ti. – Los ojos de Pinzamorten se iluminan.
  • Obliquos, estoy eternamente en deuda contigo, nunca nadie ha tenido esta confianza debido a mi aspecto y al terror que genera verme, pero tú me has tratado como uno más. – Se le cae alguna lagrima a Logan.- No te defraudaré.

No quiso perder tiempo y Logan Pinzamorten partió hacia el antiguo Onírio para ayudar a la evacuación y evitar alguna desgracia. Mientras tanto Obliquos y Skifler se pusieron a descansar para recuperarse del día tan duro que habían tenido hoy. Logan comentó a Obliquos que el hechicero lanzaba conjuros a la mayoría de sus guardianes, que eran bestias descomunales capaces de destrozar bosques enteros de una pasada y el escorpión gigante sufrió las consecuencias de uno de sus conjuros. También había algunos guardianes que directamente son afines al hechicero y debido al poco desarrollo de su cerebro, se vuelven malvados, perfectos para la manipulación del Menhill. Obliquos se pierde en sus pensamientos cada vez que intenta adivinar que tipo de magia puede llegar a estar en las manos de Menhill, no encuentra respuesta, si su telequinesis será efectiva contra sus hechizos, o lo derrotará fácilmente como su a padre Oblivicon, que aunque no fue asesinado por el hechicero, si lo fue por una de sus bestias.

El siguiente destino para Obliquos y Skifler era la cima del Milagro, un lugar que, según Logan Pinzamorten, estaba ocupado por bastantes secuaces del hechicero Menhill, que extraían el oro de la mina.

 

Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 3 ( 2a parte )

Obliquos harto de tanto retraso y de ver como Logan Pinzamorten no volvía a sí mismo, en un abrir y cerrar de ojos detiene el tiempo, no literalmente, pero sí que para todo el escándalo que había montado en aquella zona del bosque.

Las rachas huracanadas han menguado, Obliquos evita que Skifler caiga a una de las ciénagas y lo baja de los aires tranquilamente hacia donde está él, en cuanto a Pinzamorten, bloquea cualquier tipo de movimiento suyo y consigue tumbarlo boca arriba para que no pueda levantarse, le pone unas cadenas para evitar que sus patas se muevan y que su pinza les pueda hacer pasar una mala jugada.

  • Bien Logan, parece que ahora estas más calmado, aunque sea a la fuerza. Vamos a tener una corta pero productiva charla. ¿Dime, quién te está controlando?

Pinzamorten parece que ha calmado su ansia de sangre y empieza a despertar, sus ojos vuelven poco a poco a la normalidad. Obliquos al ver que vuelve a ser él, suelta al escorpión para reponer fuerzas, ya que había gastado una gran parte de su energía manteniéndolo a raya.

Cuando Pinzamorten empieza a ser consciente de todo lo que hay a su alrededor, viendo todo el desastre que ha causado en el bosque, guía a Obliquos y Skifler hacia un refugio que hay pasando las ciénagas de lodo. Obliquos, sin querer perder más tiempo, quiere continuar con su camino y vuelve a preguntarle sobre el hechicero, si era él quien lo estaba controlando. Pero Logan, más inteligente, le aconsejó que después de la cantidad de fuerza que había gastado no podía permitirse el lujo de enfrentarse a otro guardián de Menhill con tan poca energía. Así que, como el refugio está de camino a las montañas acartonadas, guarida del hechicero Menhill, empiezan a coger frutos revitalizantes de los árboles que hay por la senda.

Una senda que empieza a cambiar el entorno de bosque para convertirlo en una travesía de senderismo llena de rocas, arbustos deshidratados y un suelo que se vuelve cada vez más seco hacia la cima del Milagro.

Esta cima fue bautizada con ese nombre, ya que la cara de la montaña por donde se sitúa la senda, siempre esta iluminada por un sol potente y radiante. Sequías, derrumbes, animales con caparazones duros como rocas que han ido evolucionando adaptándose a las condiciones del sol. Pero hace bastante tiempo hubo un gran incendio provocado por uno de los ejércitos del hechicero para eliminar esa fauna que había crecido en esos parajes. Esos animales se habían vuelto tan resistentes que el hechicero no podía conquistar esa montaña, en la cual arriba en la cima hay una entrada a una mina de oro. Se reunieron diversos chamanes de los poblados cercanos para combatir ese terrible desastre natural que podía extenderse y acabar con todo lo que vivía en los Bosques de Reïn. Subieron a la cima, el chamán Buriki fue quien tuvo la iniciativa de juntar a todos los chamanes cercanos, e invocaron al dios de la lluvia Milgron. Días pasaron con sus rituales mientras veían como el fuego ascendía cada vez más arriba por la montaña, hasta que sus esfuerzos tuvieron recompensa. Una tormenta tan caudalosa que apagó los fuegos en menos de lo que canta un gallo. Las fuertes lluvias torrenciales abrieron una pequeña cueva en lo alto de la cima que tenía cavidad unos pocos metros cuesta abajo, y al investigarla Buriki dio con algo increíble, paredes de oro macizo. Pero en poco quedó la investigación al aparecer Menhill un día después sobre uno de sus monstruos alados, echó a los chamanes de la cueva amenazándolos con la muerte si no volvían a sus pueblos, no volvieron a subir más a la cima ya que el hechicero había dejado ahí un gran ejercito protegiendo la mina de oro para extraer todo lo que pudiesen de dentro.

Nunca había llovido en aquella cara de la montaña, así que decidieron llamar a la cima, cima del Milagro.

 

Continuará . . .