El renacer de Obliquos

Hoy los bosques brillan verde más que nunca, es otoño y brotan flores, en apenas horas surgen nuevas plantas y arboles.

El resurgir de una nueva tierra está por venir. Un manto de nubes se acercan, parece que traen tormenta.

El monte Hyla parece que vaya a entrar en erupción, han tenido que evacuar las aldeas cercanas para evitar daños y perdidas de vidas innecesarias. De repente todo el monte se cubre de una niebla oscura que parece que traiga la tormenta pero solo rodea las valles y superficie del monte.

Los aldeanos que, dispersados por sus clanes pero unidos por un enemigo en común, miran como asombroso fenómeno de nuestra madre naturaleza nos hacía callar. Un silencio recorría lo alto de las colinas cercanas que veían todo perplejos, los pájaros no huyen, sino, cantan.Los animales los ves como si fuesen otros espectadores más. Hasta que un temblor hizo explotar todo, las nubes soltaban truenos entre ellas, el aire empezó a correr, hasta que erupcionó el monte Hyla. Piedras gigantes cayeron sobre las aldeas cercanas, sin embargo, no salió lava y en el momento que eclosionó la tormenta paró, y quedó niebla blanquecina.

Dentro del monte, un joven integrante del clan Obliquos, había logrado llegar a tener en sus manos el tótem sagrado.

-Dónde es…- Sin aliento casi, Obliquos parece, que ha renacido.

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