Microrelatos 1

Una noche oscura niebla toda la visibilidad mientras voy conduciendo. Mi pié no para de apretar el acelerador cada vez más, mi enfado aumenta viendo que el destino se acerca. Por fin había encontrado la pista que necesitaba, por inefable que sea esta situación, mi mente no puede calmar el ansia de arrollar al coche que persigo. 

Ha frenado, parece que ha llegado al lugar donde esconde el Ferrari, hace el cambio de coche y sigue su camino. No se a donde nos dirigimos pero la programación del bot de rastreo está apunto de terminar, perderemos la conexión. Y si la perdemos, todo el esfuerzo no habrá servido de nada. 

Tanta lucha armada pero a la vez su epicentro alberga paz, una paz que trae monotonía, y un mundo atontado por la comodidad. Empeñados en procrastinar el presente para labrar un futuro nos hace olvidarnos de lo que realmente importa.

Nos encontramos en Francia. El dispositivo de rastreo ha dejado de dar señal, y el Ferrari se dispone a parar a repostar. Necesitamos algo que confirme su ADN, mientras está en la tienda desbloqueamos la seguridad del coche y entramos en busca de algo que pueda confirmar su identidad. El coche esta hecho un desperdicio pero encontramos un resguardo y una uña. La guardamos, hacemos las fotos y seguimos escondidos hasta que vuelva a arrancar. 

El ministro ha subido al coche, se va. 

Cruzamos montañas enteras por sus puertos de carretera nevados, bordeamos el mar para acariciar su brisa y sentir una sintonía enloquecedora. Pero no estamos para distraernos, llevamos 2 días persiguiendo al ministro de exteriores y no sabemos donde se dirige. Quiero saber si es verdad que ha estado vendiendo armamento militar usado de la guerra civil a mafias extranjeras. Es una persona audaz, nadie sabe de su desaparición ni de su salida del país. Sospechamos que se dirija a Suiza a algún tipo de paraíso fiscal. Decepción siento al saber que una persona a la que admiraba de pequeño, se haya podido convertir en esto. Aparentemente humilde pero su pasión y afición se ha convertido en la perdición que trae el dinero. Su mujer, sus hijos, todos sufrirán cuando descubramos la verdad, como puede llegar a haber tal egoísmo en este mundo como para abandonar así a tu familia, endeudandola de esta manera. 

Nos esta sacando distancia, se escapa. Su alegría de seguir robando es nuestra locura transitoria de seguir investigando. Hemos dejado Francia atrás y entramos en Bélgica, después de bordear todo el país a 240 km/h parece que al entrar en la frontera se reúne con alguien, alguien con tal poder de dejar entrar a quien quiera. El ha pasado pero a nosotros nos detienen, no nos dejan pasar, parece que el ministro sabia que le seguíamos y nos ha puesto un obstáculo bastante gordo en el camino. 

La realidad es que no podemos entrar en Bélgica, parece que nuestra investigación acaba aquí…

Con nuestros planes hechos cenizas recibimos una llamada anónima. 


Em.. Hola? Es el agente Connor? Escúcheme no tenemos mucho tiempo, el ministro de diríge a Suiza, a la sede central de Bancalogic. Esquive la frontera de Bélgica y vaya directamente para suiza. Conduce un BMW m3 blanco, lo acaba de cambiar. El futuro del progreso del país esta en sus manos, buena suerte.


El informador anónimo colgó de inmediato y no tuvimos otra opción que aferrarnos a la pequeña vida que nos había dado, a veces empiezo a creer en el karma o mas bien en la suerte del yuanfen. Sin conocernos me ha dado alas y sabe mis movimientos, quizás un ángel de la guarda que reduce mi triste agonía.

No nos olvidamos de la misión, cueste lo que cueste lograremos hacer hablar al silencio que guarda la justicia. La libertad no debe tener un precio y mucho menos todo lo que estamos pagando, el sin vivir de familias condenadas a la discordia entre clases impuesto por la sociedad.

Después de horas de viaje sin fin, agotador y sobretodo sentir el deseo de wanderlust y perderme por el mundo, desaparecer y descubrir algo que me llene de verdad, llegamos a la frontera con Suiza. No sabemos, donde ni cuando llegara el ministro, pero seguiremos avanzando hasta que lleguemos a él.

Un escalofrío justo al pasar la frontera nos hace pensar que esta ocurriendo algo malo. Una llamada restringida de numero vuelve a sonar.


Agente Connor dirija se al aeropuerto mas cercano le hemos conseguido dos billetes de avión para un vuelo directo hacia Alemania. El ministro se va a reunir allí mismo con uno de los cabezas de la mafia alemana del este. Se albergan en Leipzig. El ministro acaba de cruzar la frontera de Bélgica y va camino de Frankfurt.


Y volvió a colgar. Hemos malinterpretado sus intenciones, no iba a depositar el dinero sino que ha ido a hacer algún tipo de trato. Me gustaría ser capaz de sentir mis manos sobre su rostro y golpearlo hasta mas no poder, pero voy por profesión. Necesitare una reencarnación mas para poder resolver este asunto.

Llevamos un total de 40 horas seguidas conduciendo, pero al fin llegamos a Leipzig. Bellos cerezos florecían antes de tiempo frente a unas montañas aun nevadas. Aquel paisaje era digno de poesía te hacia sentir libre, transmitía tanto amor y a la vez refugiaba tanto dolor. La mafia estaba apoderada de grandes lugares céntricos de la ciudad, y por mantener el bienestar de las personas, las dejan actuar mientras no ataquen a los ciudadanos, así funciona el mundo parece. Todo aquel que tiene poder acaba teniendo limerencia con el dinero y con tal de protegerse deja a la población a merced de los villanos. 

Hemos llegado pero no sabemos donde dirigirnos, ni un lugar, ni una dirección, que felicidad.

Saber que mi reina esta esperándome en casa, y que espera que vuelva vivo… Y yo aquí, perdido en Alemania sin saber donde ir.

Esperábamos esa llamada misteriosa que nos diera una pista o algún dato, pero nada, estábamos en blanco. Nos ponemos en marcha a la ciudad mas cercana en busca de un hotel o un albergue. Después de un corto descanso durante lo que quedaba de noche, el sol amanece y con el un sonido agudo que nos hace despertar de un salto. Abro la puerta y servicio de habitaciones me hace entrega de una pequeña nota. 


¿Que es esa perdida de actitud? El ministro esta inscrito en una habitación del hotel del que eres huésped con una identidad falsa. Tienes que estar atento a la entrada.”


Quizás tenga limerencia hacia mi la persona que me da toda esta información pero lo agradezco. Colgamos cámaras por todo el vestíbulo, micros y demás. 

Esperamos sentados en el salón de nuestra habitación, con los equipos, y ahí esta. Se reúne con una persona en el vestíbulo y salen fuera del hotel. Debemos darnos prisa y bajar al coche para ver donde se dirigen. 

Ellos también suben a uno y se ponen en marcha. A pocos km paran en una especie de bareto de mala muerte que esta en medio de una carretera comarcal perdida entre los valles de leipzig.

Inspeccionamos la zona y vemos que en la parte trasera hay un par de furgonetas y se ve una vacía y otra con carga. 

No puede ser, ahí están, los misiles de la guerra civil y al ministro comiendo un maletín, estamos grabando todo. Procedemos a la siguiente operación. Detener al ministro y al sospechoso que esta con el. Tenemos que hacerlo rápido sin armar jaleo para que los de dentro no salgan. Disparare a la pierna del ministro y tu a la del otro. Frente a los disparos siete personas salen de dentro al escuchar el alboroto. Al instante que salen escuchamos un helicóptero del que bajan 4 personas trajeadas y armadas que acaban con la vida de todos ellos menos la del ministro y los sospechosos. El helicóptero aterriza y la persona que lo conduce viene hacia nosotros.


– Fantástica misión agente Connor, tenemos lo que necesitábamos, las pruebas y al ministro. Soy el general Williams de la división séptima.


No puede ser, quien nos daba la información era un agente de la interpol. 

No nos lo podíamos creer ni mi compañero ni yo, un simple policía de investigación revelando tal escándalo al mundo entero. En cuestión de hora se llena la zona de agentes deteniendo a personas que quedaban dentro del bareto, al parecer tenía un subterráneo donde se reunían tres capos de la mafia importantes en el país. Todos han sido arrestados, y mientras busco al general para informarle que me marcho a casa, por pura serendipia aparece mi mujer. Baja de un coche que acaba de llegar, bastante formal el coche, negro con los cristales tintados, y veo que viene corriendo hacia mi llorando de alegría al ver que me encuentro sano y salvo. 

Al pasar unos días recibo una carta donde dice que me entregan la medalla al honor. Ya tengo 3, prefiero que me suban el sueldo.

Rumbo encontrado

Ayer me levanté sin conocer el día en el que estaba. 

Todo me daba vueltas, pensé que deliraba.

Mi rumbo era moverme sin mirar cada pisada.

Y mi ruta hacia el sol, quien hace que desvies tu mirada.
No soy Ícaro, pero si estoy loco. 

No tengo alas que las quemen este sofoco.

Mi locura es transitoria, me lleva hacia mi norte, donde se encuentra mi victoria. Pero no soy aquel que veras venir de lejos, soy aquel que con sigilo me pongo a tu lado, dejándote perplejo. 

Paso a paso, pisada a pisada. Huella en el camino, es hazaña pasada. 

El calor aumenta, el frio decae, mi cuerpo envejece y el ritmo ya cae.

He vivido, soñado, cantado, reído.

He creído, llorado, sangrado y herído.

He perseguido cada instante antes de que se halla perdído.

En fín, ese es mi sueño, seguir viviendo y cuando sea un abuelito, contar a mis nietos, todo lo que he vivido.
 ~Obliquos~