Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 4 ( 2a parte )

¡Era el hechicero Menhill! Se apartan algunos esbirros para que Obliquos pueda verle la cara, pero el joven con telequinesis solo puede sentir ira interna al ver la cara de aquel que mato a su padre.

  • Parece que me has hecho el camino más corto y no tendré que ir hasta tu casa para acabar contigo. – Dice Obliquos seguro de sí mismo.- ¿Dime, para que estas usando ese tótem creador de flujo?

 

Menhill empieza a reír de forma maquiavélica al oír las inocentes preguntas de Obliquos.

  • ¿De verdad quieres saberlo? Tu cabeza no podría resistir lo que estas a punto de presenciar, pero sabes que te digo, descúbrelo por ti mismo.- Dice el viejo hechicero.

El tótem creador de flujo empieza a temblar y expandir su potencia, el centro del flujo en las nubes abre una especie de brecha hasta donde está el tótem y se abre delante de Obliquos una especie de portal que intenta abducirlo, se alejan el joven y Skifler de ahí para evitar ser atrapados.

  • ¿Qué diablos es esto Menhill? – Dice Obliquos bajo una fuerte ventolera alrededor del portal.
  • ¡Esto es un portal oscuro! – empieza su risa malvada – Atrae criaturas del fondo de las tinieblas, del mundo oscuro. Y ahora atraeré a quien acabe contigo igual que con tu padre, ¡Esbirros, atacad mientras acabo de hacer el ritual de invocación!

Entre gritos de guerra los esbirros se lanzan a atacar a Obliquos y Skifler. Obliquos no puede acabar con todos a la vez ya que ha gastado mucha energía vital haciendo el viaje astral y se está recuperando aún, así que mandó a Skifler por un lado y él ataca por otro. Aún no había dado uso al arma que creó en Onírio antes de partir por lo que ve buen momento para utilizarla. Al golpearla en el suelo crea una onda expansiva que aleja los esbirros que se le acercaban, al instante dispara con su fuerza telequinética las tres bolas de mitril solido que había creado eliminando con su potencia de disparo a varios enemigos a la vez.

Skifler con su rugido paraliza a los que se le acercan y empieza a lanzar placajes a las masas para saltarlos por los aires. En un cruce de ataques, Obliquos combina el ataque de Skifler con el suyo y vuelve a disparar las bolas de mitril hacia los esbirros que están volando por los aires. En poco tiempo han acabado con la mitad de secuaces pero un terremoto inesperado para la batalla.

  • ¡Tiembla con el poder de Menhill! – grita el viejo hechicero seguido de su horrorosa y maquiavélica risa.

Con el entretenimiento de los esbirros Obliquos no ha podido acercarse al hechicero y ha completado con éxito el ritual de invocación. Por el portal empieza a aparecer un guerrero oscuro, gigante como Logan Pinzamorten, que se abre paso entre los esbirros para plantarse delante de Obliquos. Un demonio con cuerpo de fauno de cintura para arriba y cuatros grandes piernas similares a un centauro. Por primera vez veíamos un poco nervioso al joven aprendiz de Buriki, incrédulo ante lo que veían sus ojos, intentaba reaccionar y buscar una vía de escape para no ser embestido de primeras, ahí es cuando ve la entrada de la mina y grita a Skifler que se esconda hasta que de la señal. Antes de arrancar a correr se escucha gritar a Menhill bajo todo el alboroto que había montado.

  • ¡Guerrero oscuro demuestra de lo que es capaz mi poder, aquí ya no hago falta!

Entre risas el hechicero Menhill crea una onda expansiva que el mismo núcleo lo absorbe y se desvanece entre el flash y una tormenta eléctrica que surge cuando se cierra el portal de invocación. El hechicero ha desaparecido.

Obliquos corre a la entrada de la mina esquivando y derrotando algunos esbirros más, y evitando que el guardián oscuro fije su mirada en él ya que aún parecía un poco desubicado. Menhill se había retirado hacia su guarida en las montañas acartonadas y dejó en sus manos la fuerza del guardián oscuro para que acabase con Obliquos. No dispone de mucho tiempo para pensar, no sabe de qué es capaz ese monstruo ni hasta donde alcanza su poder, así que un poco a la desesperada, Obliquos sale de la cueva y observa el otro valle de la montaña, aquella parte donde sí que hay bosque. Pero para llegar al bosque debe pasar por delante del Guardián oscuro así que no le queda más remedio que hacer una traslación. Allí en el bosque estaba escondido esperando ordenes Skifler, cuando de repente Obliquos aparece frente a él y le da una serie de órdenes. Al momento Skifler sale disparada hacia la profundidad del bosque y Obliquos vuelve a subir a la cima, que la tenía a pocos metros, para plantarse delante del guardián. ¿Estaba loco? ¿Cómo podía arriesgarse tanto con un ser desconocido? ¿No había aprendido de los errores de su padre?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s