Escalando metas

Buen domingo a todos! Me gustaría anunciaros que a finales de verano publico mi primer libro ” Las aventuras de Obliquos ” y están disponibles los 5 primeros capítulos gratuitos para que podáis disfrutar de ellos todos vosotros!
Aquí os dejo mi pagina de facebook, instagram, twitter y wordpress! Si tenéis un día aburrido, pasaros por el blog para disfrutar de un mundo de fantasía al que nunca nadie de los que ha entrado ha podido volver a salir de él.

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Muchas gracias por vuestra atención y a SOÑAR! Feliz semana entrante!

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 5 ( Completo y último en exclusiva )

 

 

Allí estaba Obliquos, frente a aquel guardián oscuro con cuerpo de fauno y cuatro grandes patas que le hacen tener una gran estabilidad. Pero el joven con telequinesis no se rinde, el poco miedo que tenía frente al poder potencial de ese ser se fue cuando se plantó delante de él. Skifler había accedido hasta las profundidades del bosque, al otro lado de la montaña, no sabemos qué tipo de órdenes le dio Obliquos, pero su fiel compañero salió escopeteado bosque abajo.

Mientras tanto, a lo alto de la cima del Milagro, envueltos de una niebla bastante oscura y por una tormenta eléctrica que la podía ver cualquier habitante de los Bosques de Reïn, Obliquos lanza su primer ataque contra el guardián. Se aleja unos metros para disparar con potencia sus bolas de mitril directas al cráneo de ese demonio consiguiendo tumbarlo, pero como si se hubiese chocado un insecto con su cabeza, se vuelve a poner en pié. Sin inmutarse el guardián envía un rayo que sale de sus manos hacia Obliquos, pero le da tiempo a reaccionar y consigue esquivarlo. El enfoque del guardián oscuro es muy lento y le cuesta visualizar a Obliquos para seguir atacándole, con lo que el joven se aprovecha de esa ventaja y con una traslación se sitúa bajo sus cuatro patas. Con fuerza arma su lanza y consigue atravesar una de sus piernas con lo que lo deja un poco cojo. El guardián, al notar el dolor, cae sentado para aplastar a Obliquos isofacto y parece que lo consigue. ¡Obliquos ha sido aplastado por el guardián! Todo se había calmado con su asentamiento sobre Obliquos, volvía el silencio que dejaba actuar en primer plano a la tormenta eléctrica y sus truenos. ¿Cómo podía ser? ¿Había acabado con Obliquos?

El guardián se levanta para acabar de rematar al joven con la sorpresa de que no estaba bajo su trasero. Incrédulo busca sin cesar en los alrededores a Obliquos, cuando de repente aparece Skifler con un placaje para tumbar al guardián. Obliquos sale de la mina ya que había conseguido escapar del apisonamiento del guardián y esconderse hasta poder empezar el plan que había organizado con Skifler. El lobo gigante traía en su maleta colgada al lomo una serie de ingredientes que había recolectado por el bosque para Obliquos. Raíz de Voradil joven, semilla de Zen gigante y algunas hierbas medicinales. Obliquos machaca y convierte en pasta todos los ingredientes y saca una capsula de su bolsillo con la que lo junta todo para seguidamente comérselo. Al ingerirlo, un rayo dorado que ilumina toda la montaña cae del cielo para impactar con Obliquos.

Durante su largo entrenamiento, el joven con telequinesis aprendió a crear pociones gracias a la sabiduría del Chaman Buriki. Solo tenía que combinar una serie de ingredientes y juntarlos con unas capsulas que le dio antes de acabar su entrenamiento. Esas capsulas contenían esencia de los dioses, unas capsulas que muy pocos en Los Bosques de Reïn disponían y mezcladas con los alimentos correctos eran capaces de reponer su energía al 100%.

Ante el flujo de energía que corría por el cuerpo de Obliquos ahora mismo, su aspecto había cambiado totalmente, su pelo rubio se había vuelvo verde, sus pupilas también y le surgió una especie de aura alrededor verde resplandeciente. El guardián oscuro se decide a atacar antes de que el chico probase su poder con él, así que de la nada abre un portal y aparecen esbirros parecidos a los que el hechicero Menhill tenía y que Obliquos con Skifler habían acabado rápido antes del desvanecimiento del hechicero.

Un gran ejército de esbirros se sitúa alrededor del guardián pero antes de que puedan reaccionar y servir las órdenes de aquel ser oscuro que venia del mundo de las tinieblas, Obliquos ya había pasado a la acción. Mientras salían del portal, el joven creó un reflejo suyo delante del guardián y haciendo una traslación hacia un plano oculto donde nadie lo veía, empezó a cargar su ataque. Una onda expansiva que vuela por los aires a todos los esbirros, había conseguido el guardián invocar a un ejército de cien esbirros pero no duraron ni cinco segundos. Seguidamente Obliquos aparece levitando a altura de la cabeza del guardián apuntándolo con la lanza, pero se detiene un instante antes de atacar.

  • Dime una cosa Guardián oscuro, ¿el hechicero ha invocado todos sus secuaces y monstruos de vuestro mundo?- Dijo Obliquos pensativo.

Pero el guardián no habla e intenta atrapar con sus grandes manos a Obliquos, cuando ve que sus brazos empiezan a moverse, el joven con telequinesis no duda en acabar con aquel monstruo. Su lanza atraviesa su cabeza creando una explosión de flujo hasta desintegrarse.

Al desintegrarse aquel ser maligno, la tormenta eléctrica amainó y la niebla tenebrosa desapareció. Era como si todo hubiese vuelto a nacer, el silencio en la montaña, en todos los Bosques de Reïn. El sol volvía a alumbrar aquel valle tan seco y lleno de piedras donde siempre daba el sol, en la otra cara, volvían a sentirse cantar los pájaros y aullar algunos lobos gigantes. Al acabar todo, Obliquos cae de donde estaba levitando al suelo, sin fuerza alguna. Skifler lo monta encima suyo para que descanse y cree que la mejor opción ahora mismo es bajar la montaña directamente por si volviese a haber algún peligro, así que decide bajar por aquel bosque y ya de paso volver a recoger algunas hierbas medicinales y raíces.

Las provisiones que llevaban habían quedado incomestibles por la batalla así que también cogerán algunas frutas que encuentren por el camino pero sin desviarse de la misión principal.

Un bosque de Voradil centenarios con más de diez metros de altura era el lugar por donde bajaba Obliquos a lomos de Skifler, esquivándolos a gran velocidad con lo que consiguen plantarse bajo la montaña en poco menos de una hora.

El último paso ante de llegar a las montañas era el pueblo de Claderos. Un poblado afín al hechicero. Digamos que ha arrasado el antiguo pueblo para instalar en sus cabañas a sus secuaces. Pero por otra parte los tiene bastante camuflados porque ese pueblo es un gran enlace comercial y también por el que pasan muchos viajeros. Los mismos secuaces tenían comercios con lo que la gente pagaba su oro si quería comida, materiales o animales. Obliquos cree que Menhill quiere apoderarse de todo lo que pueda para implantar sus reglas ya que está cobrando y saqueando, y quien no muerda su manzana muere.

Al llegar abajo Skifler para a la orilla de un pequeño lago donde deja tumbado a Obliquos junto a un Voradil mientras bebe un poco de agua. El joven parece que vuelve en sí y despierta. Confuso, observa alrededor y ve que está debajo de la montaña con lo que deduce que todo ha terminado.

  • Skifler, vamos a hacer noche aquí y preparare un par de pociones de sanación para ti y una capsula medicinal para mí. No creo que esos malnacidos seguidores de Menhill nos encuentren aquí.

 

Durante años, Obliquos había querido que todo viviese en armonía, por eso quiso ayudar a la gente. De pequeñito preparaba curas con hierbas medicinales y las probaba cuando se enfrentaba algún animal que atacaba el poblado. Seguidamente supo que para estar en armonía tenía que saberlo todo sobre la mente y el razonamiento con lo que acudió al chaman Buriki. Le enseño la meditación, como relajar la mente para poder utilizarla cuando desees y para lo que quieras concentrarte. Luego le enseñó el misterio del conocimiento con magia mística con lo que empezó su curiosidad y ahí explotó el principio de telequinesis. Empezó a aprender a concentrar fuerza con diferentes partes del cuerpo hasta que unos años después empezó en serio su entrenamiento con el chamán Buriki para conseguir el máximo poder con la telequinesis.

Cuando cae la noche más profunda, Obliquos se levanta para escalar un poco y subir a lo alto de una meseta que había cerca del lago donde dormían viendo a lo lejos su siguiente destino antes de llegar a las montañas acartonadas, lugar donde residía la guarida del hechicero Menhill. Ocultado entre los grandes árboles que había rodeándolo, se escondía un poblado llamado Claderos. Hace un siglo aproximadamente, este poblado daba refugio a aquellos viajeros que venían a visitar las montañas acartonadas ya que por su red interior de cuevas poseía misterios que todo ser humano que haya oído hablar de ellas querría poseer. Entonces aquellos viajeros hacían noche en el poblado de Claderos. Debido al flujo de gente procedente de otros lugares, empezó a surgir un gran mercado donde el comercio de manjares, pieles, medicinas y todo tipo de artilugios jamás vistos se empezaron a intercambiar por otros más autóctonos. Todo parecía muy bonito en Claderos hasta que nació el hechicero.

Las malas lenguas hablan que nació en los bajos fondos de las montañas acartonadas, aquel lugar tan profundo en su interior que ningún ser ha sido capaz de llegar ahí. Su legado de terror y pánico recayó primeramente con el poblado de Claderos con el que arrasó con él con escalofriante brutalidad, no hubo supervivientes. Por lo que se adueñó de sus cabañas y chozas para dar cobijo a sus secuaces creando una nueva red de comercio intercambiando por oro y minerales preciosos.

Obliquos, con mirada pensativa tendrá que infiltrarse para no ser reconocido ya que el hechicero habrá informado a todos. Skifler por otra parte tendrá que bordear el poblado por el bosque lateral. En la lejanía observa las antorchas quemadas que iluminan la falda de las montañas acartonadas, en el centro más o menos un flujo de poder increíble que se desprende envolviéndolas enteras. Parece que aún queda para que amanezca, tendrá que irse a dormir para recuperarse al completo y enfrentar el último sprint del camino, pero sin duda lo que más aterra a Obliquos es pensar que se acerca al lugar donde acabaron con su padre Oblivicon.

 

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 4 ( 2a parte )

¡Era el hechicero Menhill! Se apartan algunos esbirros para que Obliquos pueda verle la cara, pero el joven con telequinesis solo puede sentir ira interna al ver la cara de aquel que mato a su padre.

  • Parece que me has hecho el camino más corto y no tendré que ir hasta tu casa para acabar contigo. – Dice Obliquos seguro de sí mismo.- ¿Dime, para que estas usando ese tótem creador de flujo?

 

Menhill empieza a reír de forma maquiavélica al oír las inocentes preguntas de Obliquos.

  • ¿De verdad quieres saberlo? Tu cabeza no podría resistir lo que estas a punto de presenciar, pero sabes que te digo, descúbrelo por ti mismo.- Dice el viejo hechicero.

El tótem creador de flujo empieza a temblar y expandir su potencia, el centro del flujo en las nubes abre una especie de brecha hasta donde está el tótem y se abre delante de Obliquos una especie de portal que intenta abducirlo, se alejan el joven y Skifler de ahí para evitar ser atrapados.

  • ¿Qué diablos es esto Menhill? – Dice Obliquos bajo una fuerte ventolera alrededor del portal.
  • ¡Esto es un portal oscuro! – empieza su risa malvada – Atrae criaturas del fondo de las tinieblas, del mundo oscuro. Y ahora atraeré a quien acabe contigo igual que con tu padre, ¡Esbirros, atacad mientras acabo de hacer el ritual de invocación!

Entre gritos de guerra los esbirros se lanzan a atacar a Obliquos y Skifler. Obliquos no puede acabar con todos a la vez ya que ha gastado mucha energía vital haciendo el viaje astral y se está recuperando aún, así que mandó a Skifler por un lado y él ataca por otro. Aún no había dado uso al arma que creó en Onírio antes de partir por lo que ve buen momento para utilizarla. Al golpearla en el suelo crea una onda expansiva que aleja los esbirros que se le acercaban, al instante dispara con su fuerza telequinética las tres bolas de mitril solido que había creado eliminando con su potencia de disparo a varios enemigos a la vez.

Skifler con su rugido paraliza a los que se le acercan y empieza a lanzar placajes a las masas para saltarlos por los aires. En un cruce de ataques, Obliquos combina el ataque de Skifler con el suyo y vuelve a disparar las bolas de mitril hacia los esbirros que están volando por los aires. En poco tiempo han acabado con la mitad de secuaces pero un terremoto inesperado para la batalla.

  • ¡Tiembla con el poder de Menhill! – grita el viejo hechicero seguido de su horrorosa y maquiavélica risa.

Con el entretenimiento de los esbirros Obliquos no ha podido acercarse al hechicero y ha completado con éxito el ritual de invocación. Por el portal empieza a aparecer un guerrero oscuro, gigante como Logan Pinzamorten, que se abre paso entre los esbirros para plantarse delante de Obliquos. Un demonio con cuerpo de fauno de cintura para arriba y cuatros grandes piernas similares a un centauro. Por primera vez veíamos un poco nervioso al joven aprendiz de Buriki, incrédulo ante lo que veían sus ojos, intentaba reaccionar y buscar una vía de escape para no ser embestido de primeras, ahí es cuando ve la entrada de la mina y grita a Skifler que se esconda hasta que de la señal. Antes de arrancar a correr se escucha gritar a Menhill bajo todo el alboroto que había montado.

  • ¡Guerrero oscuro demuestra de lo que es capaz mi poder, aquí ya no hago falta!

Entre risas el hechicero Menhill crea una onda expansiva que el mismo núcleo lo absorbe y se desvanece entre el flash y una tormenta eléctrica que surge cuando se cierra el portal de invocación. El hechicero ha desaparecido.

Obliquos corre a la entrada de la mina esquivando y derrotando algunos esbirros más, y evitando que el guardián oscuro fije su mirada en él ya que aún parecía un poco desubicado. Menhill se había retirado hacia su guarida en las montañas acartonadas y dejó en sus manos la fuerza del guardián oscuro para que acabase con Obliquos. No dispone de mucho tiempo para pensar, no sabe de qué es capaz ese monstruo ni hasta donde alcanza su poder, así que un poco a la desesperada, Obliquos sale de la cueva y observa el otro valle de la montaña, aquella parte donde sí que hay bosque. Pero para llegar al bosque debe pasar por delante del Guardián oscuro así que no le queda más remedio que hacer una traslación. Allí en el bosque estaba escondido esperando ordenes Skifler, cuando de repente Obliquos aparece frente a él y le da una serie de órdenes. Al momento Skifler sale disparada hacia la profundidad del bosque y Obliquos vuelve a subir a la cima, que la tenía a pocos metros, para plantarse delante del guardián. ¿Estaba loco? ¿Cómo podía arriesgarse tanto con un ser desconocido? ¿No había aprendido de los errores de su padre?

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 4 ( 1a parte )

El día amanece nublado, es extraño ya que siempre hacía sol en los Bosques de Reïn, y gracias a sus árboles gigantes hacían sombra y crecía un suelo fértil para la flora y la fauna. Pero en aquella senda no había árboles, por esa razón Obliquos se extrañaba que estuviese nublado.

Con las fuerzas recargadas y cargados de suficientes provisiones para 2 días más, Obliquos y Skifler emprendieron camino hacia la cima del Milagro. A medida que van subiendo la montaña, va viendo cada vez más cerca la cima, Obliquos observa como una especie de flujo que se dirige al cielo y crea esas nubes. Sin pensarlo dos veces, se paran en un pequeño precipicio de pocos metros y le dice a Skifler que vigile los alrededores que no lleguen a su posición porque se dispone a hacer un viaje astral. Obliquos era capaz de sacar su alma de su cuerpo físico para viajar a cualquier lugar del mundo, lo negativo es que si se queda mucho tiempo fuera de su cuerpo podría perder muchas funciones del sistema nervioso a causa del gran desgaste mental, también requiere mucha energía vital para hacerlo.

En pocos minutos Obliquos alcanza la cima y sus sospechas se confirman, el hechicero Menhill lo espera ahí arriba.

Al volver a su cuerpo empieza a pensar un plan para atacar por sorpresa, pero no había otro camino para subir que ese, así que, por primera vez se subió al lomo de Skifler y agilizaron la ascensión.

Las nubes se volvían cada vez más negras hasta que de la intensidad de sus pigmentos, surgió un lila eléctrico que parecía que contuviera truenos en su interior. Seguramente Menhill no confiaba de su poder y quería asegurarse de que Obliquos no tuviese la más mínima posibilidad de derrotarlo, o tal vez fuese una táctica para asustarles.

El camino de un par de horas se convierte en poco más de media hora gracias a la velocidad de Skifler, les queda poco camino para llegar. Obliquos desprendió un tipo de barrera mística alrededor del perímetro de Skifler para evitar cualquier emboscada, cuando de repente el horizonte aparece al otro lado de la montaña. Han llegado a la cima del Milagro y delante de sus ojos tienen un grupo de 50 esbirros del hechicero haciendo filas y rodeando la posición de Menhill. Ahí estaba, un viejo con el pelo de punta alborotado, con una túnica que le oculta prácticamente todo su cuerpo, pero Obliquos detecta un defecto, una pata de madera.

  • Por fin tengo el placer de conocerte en persona. – dice una voz, que se oculta entre la multitud, aguda y desgastada, pero a la vez chirriante.

Continuará . . .

 

Nota del autor: Este es el penúltimo capítulo en exclusiva para todos vosotros! Hay 12 capítulos y a finales de verano tendréis el libro a vuestra disposición en librerías, versión E-book y compra por internet para todos aquellos amigos que están al otro lado del charco puedan comprarlo! Espero que os esté gustando! Un abrazo enorme a todos por hacer posible este tipo de ilusiones!

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 3 ( 3a parte )

El refugio es una cueva que está a pié de montaña,  la noche cada vez inhabilita más la visión, aunque no es problema para Obliquos, pero Skifler tiene mucha dificultad para detectar enemigos con tanta oscuridad así que decidieron comer los frutos que habían recogido y se sentaron a hablar con Logan Pinzamorten en la entrada de la cueva, el escorpión no podía entrar debido a su gran tamaño, Skifler entraba por poco.

  • Obliquos, el hechicero sabe que vas en su busca, no debes continuar o acabará contigo. – Dijo Logan recuperándose de las heridas
  • Debo continuar Logan, mi pueblo está sufriendo la ira de los dioses y de la madre tierra y esa ira no sería causada si Menhill dejase de hacer de las suyas. Estamos trasladando el pueblo hacia otro lugar, pero necesitamos oro para conseguir materiales y reconstruir el pueblo de Onírio. – Obliquos se hecha a la boca un fruto similar a una papaya.
  • Entiendo tus actos y te deseo lo mejor, pero debes tener cuidado cuando llegues a la cima, allí te estarán esperando un gran ejército y esos sí que no atienden a razones.- Coge Pinzamorten con una de sus patas diminutas el mismo fruto que Obliquos. – ¿Está bueno esto no?
  • Logan necesito pedirte un favor. Buriki cada vez tiene menos poder y no puede proteger el pueblo él solo, necesito que los escoltes hasta que hayan trasladado a la última persona de Onírio. Veo que ya no estás controlado así que puedo volver a confiar en ti. – Los ojos de Pinzamorten se iluminan.
  • Obliquos, estoy eternamente en deuda contigo, nunca nadie ha tenido esta confianza debido a mi aspecto y al terror que genera verme, pero tú me has tratado como uno más. – Se le cae alguna lagrima a Logan.- No te defraudaré.

No quiso perder tiempo y Logan Pinzamorten partió hacia el antiguo Onírio para ayudar a la evacuación y evitar alguna desgracia. Mientras tanto Obliquos y Skifler se pusieron a descansar para recuperarse del día tan duro que habían tenido hoy. Logan comentó a Obliquos que el hechicero lanzaba conjuros a la mayoría de sus guardianes, que eran bestias descomunales capaces de destrozar bosques enteros de una pasada y el escorpión gigante sufrió las consecuencias de uno de sus conjuros. También había algunos guardianes que directamente son afines al hechicero y debido al poco desarrollo de su cerebro, se vuelven malvados, perfectos para la manipulación del Menhill. Obliquos se pierde en sus pensamientos cada vez que intenta adivinar que tipo de magia puede llegar a estar en las manos de Menhill, no encuentra respuesta, si su telequinesis será efectiva contra sus hechizos, o lo derrotará fácilmente como su a padre Oblivicon, que aunque no fue asesinado por el hechicero, si lo fue por una de sus bestias.

El siguiente destino para Obliquos y Skifler era la cima del Milagro, un lugar que, según Logan Pinzamorten, estaba ocupado por bastantes secuaces del hechicero Menhill, que extraían el oro de la mina.

 

Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 3 ( 2a parte )

Obliquos harto de tanto retraso y de ver como Logan Pinzamorten no volvía a sí mismo, en un abrir y cerrar de ojos detiene el tiempo, no literalmente, pero sí que para todo el escándalo que había montado en aquella zona del bosque.

Las rachas huracanadas han menguado, Obliquos evita que Skifler caiga a una de las ciénagas y lo baja de los aires tranquilamente hacia donde está él, en cuanto a Pinzamorten, bloquea cualquier tipo de movimiento suyo y consigue tumbarlo boca arriba para que no pueda levantarse, le pone unas cadenas para evitar que sus patas se muevan y que su pinza les pueda hacer pasar una mala jugada.

  • Bien Logan, parece que ahora estas más calmado, aunque sea a la fuerza. Vamos a tener una corta pero productiva charla. ¿Dime, quién te está controlando?

Pinzamorten parece que ha calmado su ansia de sangre y empieza a despertar, sus ojos vuelven poco a poco a la normalidad. Obliquos al ver que vuelve a ser él, suelta al escorpión para reponer fuerzas, ya que había gastado una gran parte de su energía manteniéndolo a raya.

Cuando Pinzamorten empieza a ser consciente de todo lo que hay a su alrededor, viendo todo el desastre que ha causado en el bosque, guía a Obliquos y Skifler hacia un refugio que hay pasando las ciénagas de lodo. Obliquos, sin querer perder más tiempo, quiere continuar con su camino y vuelve a preguntarle sobre el hechicero, si era él quien lo estaba controlando. Pero Logan, más inteligente, le aconsejó que después de la cantidad de fuerza que había gastado no podía permitirse el lujo de enfrentarse a otro guardián de Menhill con tan poca energía. Así que, como el refugio está de camino a las montañas acartonadas, guarida del hechicero Menhill, empiezan a coger frutos revitalizantes de los árboles que hay por la senda.

Una senda que empieza a cambiar el entorno de bosque para convertirlo en una travesía de senderismo llena de rocas, arbustos deshidratados y un suelo que se vuelve cada vez más seco hacia la cima del Milagro.

Esta cima fue bautizada con ese nombre, ya que la cara de la montaña por donde se sitúa la senda, siempre esta iluminada por un sol potente y radiante. Sequías, derrumbes, animales con caparazones duros como rocas que han ido evolucionando adaptándose a las condiciones del sol. Pero hace bastante tiempo hubo un gran incendio provocado por uno de los ejércitos del hechicero para eliminar esa fauna que había crecido en esos parajes. Esos animales se habían vuelto tan resistentes que el hechicero no podía conquistar esa montaña, en la cual arriba en la cima hay una entrada a una mina de oro. Se reunieron diversos chamanes de los poblados cercanos para combatir ese terrible desastre natural que podía extenderse y acabar con todo lo que vivía en los Bosques de Reïn. Subieron a la cima, el chamán Buriki fue quien tuvo la iniciativa de juntar a todos los chamanes cercanos, e invocaron al dios de la lluvia Milgron. Días pasaron con sus rituales mientras veían como el fuego ascendía cada vez más arriba por la montaña, hasta que sus esfuerzos tuvieron recompensa. Una tormenta tan caudalosa que apagó los fuegos en menos de lo que canta un gallo. Las fuertes lluvias torrenciales abrieron una pequeña cueva en lo alto de la cima que tenía cavidad unos pocos metros cuesta abajo, y al investigarla Buriki dio con algo increíble, paredes de oro macizo. Pero en poco quedó la investigación al aparecer Menhill un día después sobre uno de sus monstruos alados, echó a los chamanes de la cueva amenazándolos con la muerte si no volvían a sus pueblos, no volvieron a subir más a la cima ya que el hechicero había dejado ahí un gran ejercito protegiendo la mina de oro para extraer todo lo que pudiesen de dentro.

Nunca había llovido en aquella cara de la montaña, así que decidieron llamar a la cima, cima del Milagro.

 

Continuará . . .

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 3 ( 1a parte )

 

Hace unos años, en el entrenamiento de Obliquos, el chamán le hizo enfrentarse a un monstruo que se escondía en una cueva cercana a Onírio, un escorpión gigante con una pinza capaz de envenenar un rio entero. Logan Pinzamorten fue derrotado por Obliquos, aunque fue una derrota extraña ya que de la admiración de Logan por el poder de Obliquos, establecieron una buena amistad.

En este caso, el escorpión no parecía muy dispuesto a empatizar con Obliquos, se le ve ido, se le ve furioso sin más con ganas de destrozar a todo aquel que le haga frente.

Obliquos y Skifler consiguen salir de la ciénaga de lodo y pueden volver a moverse, con la guardia alta Obliquos le pregunta a Logan Pinzamorten:

  • ¡Pinzamorten! ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Quieres que te vuelva a patear el trasero? Déjame pasar si no quieres que tengamos problemas, tengo una misión que cumplir.

La noche empezaba a oscurecer el bosque y Logan Pinzamorten parecía que no quería atender a razones, en otro arranque de locura le lanza otro ataque directo a Obliquos pero él consigue hacer una traslación para ponerse encima de la cabeza del escorpión, ahí es cuando se da cuenta que sus ojos están completamente azules, sin pupila, sin distinción alguna, parecía que estuviese ciego. Obliquos no recordaba que tuviese así los ojos y empezó a sospechar.

Parece que Pinzamorten estuviese en ira sin más, que no controlase sus propias decisiones al notar la presencia de algún humano sospechoso, como si de un encantamiento se tratase, Obliquos no duda en preguntar:

  • ¿Quién te ha hecho esto?- pregunta confuso a su viejo amigo.

Logan al escuchar la voz de Obliquos tan de cerca, intenta reaccionar y contestarle haciendo un gran esfuerzo, pero en un intento se quedó. Parece como si estuviese en una terrible lucha con su interior ya que estaba inmóvil hacia algunos minutos con Obliquos posado en su frente. Su cuerpo empieza a temblar al no poder hablarle a Obliquos, los ojos le cambian de color y parece que vuelven a su estado normal, Logan luchaba por quitarse aquello que le controlaba. Cuando parecía que Logan volvía en sí, empieza a sacar espuma por su boca, sus ojos se vuelven  negros por completo y a la vez vuelve con más ira que antes y empieza a chillar descontrolado. Su propia furia desprende rachas de aire poco a poco que salen disparadas del cuerpo del escorpión, a Obliquos no le queda otra que saltar para evitar ser herido y alejarse, ve a Skifler en un rincón y salta hacia él. Mientras cae, Pinzamorten empieza a aumentar la fuerza de su furia huracanada y llega a tal empuje que una racha de aire tormentoso lanzada hacia Skifler lo hace volar por los aires, parece que lo ha lanzado hacia una de las ciénagas de nuevo.

 

Continuará…

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Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 2 ( Completo )

Sonidos de pájaros cantando, una suave brisa que hace mover los arbustos y las ligeras ramas de algunos árboles. Abejas volteando por los bosques en busca de polen, hormigas con grandes tenazas agujereando la tierra fértil para aposentar sus colonias. Ese era el entorno por el que creció Obliquos. Un lugar tan fantástico donde llegan a haber seres inimaginables que se esconden por los rincones más profundos del bosque, quien sabe si hadas, gnomos o enanitos, o un lugar donde la evolución no ha tenido escala alguna.

Obliquos inició su larga travesía acompañado de su lobo gigante Skifler, tan celestial como siempre. El camino es sencillo, cruzar el bosque hasta llegar a la orilla del rio Tenas ya que si avanzan por la orilla pueden evitar a los avistadores infiltrados del hechicero, los oráculos del pueblo le han advertido que se esconde un gran peligro en una de las cascadas que hay si intenta remontar el rio hacia su nacimiento.

Con largas horas bajo sus pies de caminar sin cesar, por fin llegan al cauce del rio donde un poco más adelante ven una pequeña cabaña al otro lado de la orilla. Deciden ir a investigar si hay hostilidad o por ahí nunca han pasado los secuaces de Menhill. Obliquos entra sin pensárselo dos veces y encuentra un hombre durmiendo dentro, al entrar, el hombre se despierta y de un sobresalto por el susto, se golpea contra unos cestos llenos de cocos por los que acaba inconsciente. Con un cubo de agua que ha llenado del rio, lo despierta tirándoselo a la cara y vuelve en sí.

  • ¡Qué demonios haces aquí! ¿Cómo me habéis encontrado?- dijo con gran enfado y asustado a la vez.
  • No se preocupe, no pertenezco a los guerreros del hechicero, solo querríamos descansar y que nos explicara un poco como podemos subir hasta arriba del rio. – dijo Obliquos intentando calmar al hombre.

Unos minutos tardaron en resolver sus discrepancias en que eso no eran maneras de entrar en refugio alguno, pero finalmente pudieron quedarse a pasar la noche allí. Ayudaron a coger provisiones al hombre, que según lo que les había contado, se exilió de su pueblo Grandoner, cerca de Onírio. Se llamaba Marcus y luchó en resistencia a los continuos saqueos de Menhill, pero al firmar el tratado su pueblo, tuvo que exiliarse para evitar ser capturado.

Mientras cenaban Marcus explico a Obliquos como llegar hasta la cascada del Capitán, que es la última del rio, donde nace la vida.

  • Tienes que vigilar cuando llegues a la cascada del Capitán porque allí se aposenta uno de los guardianes del hechicero, no lo he visto nunca pero explican los viajeros que tiene una mandíbula capaz de arrancar montañas…- explicaba Marcus mientras Obliquos comía rábanos.

Sin mostrar asombro, el joven con telequinesis se fue a dormir. Nunca duerme con un los dos ojos cerrados, siempre tiene uno abierto por si hay enemigos ahí fuera.

Al día siguiente, frente a una mañana soleada por la que veías el sol y las 3 lunas poniéndose con una claridad tan asombrosa que tenías que frotarte los ojos para volver a la realidad, Obliquos y Skifler partieron río arriba, uno por cada orilla rastreando para no encontrar a algún enemigo por sorpresa.

Todo parecía tranquilo cuando de repente se empieza a escuchar sonido de agua resonar con gran fuerza. Estaban llegando a las primeras cascadas, donde el agua ha erosionado chocando contra diferentes partes de la montaña y había creado una pequeña red de cuevas por las que llegaba a filtrar agua dentro de ellas. Saltos de agua que creaban cavidades en el suelo formando pequeños lagos en distintos lugares del cauce del rio, pero no había lago que les parase, los cruzaron y con precaución Obliquos envió por el bosque a Skifler para que llegaran a un punto concreto, y él cogió una cueva que parecía que llevaba arriba bordeando la última cascada.

Sin embargo esa cueva no le evitó saltarse la cascada, sino todo lo contrario, le llevó directo a ella. Allí, solo, cuando ve los primeros rayos de luz que marcan el final del túnel, empieza a notar unas vibraciones muy negativas. Obliquos aparte de tener telequinesis, era capaz de percibir ciertas auras y fuentes de energía. Cuando por fin llega al final y solo queda la ceguera de unos segundos hasta ver el exterior, un temblor surge del lago donde cae la cascada y aparece del agua con gran furor un cocodrilo gigante con una mandíbula capaz de arrancar cuatro o cinco cabañas juntas. Mostrando sus afilados dientes impide el paso a Obliquos.

  • ¿Dónde te crees que vas? Este es territorio del hechicero Menhill y para pasar tendrás que hacer un tributo. – Dijo el cocodrilo relamiéndose los labios, deseoso de comida.
  • ¿Quién es ese tal Menhill del que hablas? – Pregunta Obliquos tajante.
  • ¿Cómo te atreves a mencionar de tal manera al gran Menhill? – El cocodrilo entra en furia.

En un ataque de locura y furia, el cocodrilo gigante se abalanza sobre Obliquos con su gran mandíbula con tal de llevárselo a la boca, pero cuando llega al suelo, ha desaparecido. Más rápido que la luz Obliquos se ha colocado detrás del cocodrilo y con un simple movimiento de brazo, levanta por los aires al cocodrilo.

  • ¿Y ahora, me vas a decir quién es ese Menhill?

El cocodrilo empieza a rugir y de su garganta salen bolas de agua con la velocidad de un misil directas a Obliquos, pero antes de que lleguen, Obliquos deja de mantener al Capitán del rio en el aire y vuelve a moverse casi sin poder verlo. Los ha vuelto a esquivar. Al ver que no puede legar a entrar en razón y hablar, vuelve a sostenerlo en el aire pero esta vez para mandarlo lo más lejos posible, y fíjate si lo mando lejos que los habitantes de Onírio que están evacuando y trasladando el pueblo a otro lugar, vieron volar por encima suyo al cocodrilo gigante.

Skifler también lo vio desde arriba de las montañas, donde habían hecho el punto de encuentro antes de separarse, y no dudó en bajar. A medio camino se encuentra con Obliquos y no puede evitar alegrarse y empezar a lamerlo. Un solo lametazo basta para empaparlo entero de saliva.

  • Ya está, ya está Skifler. Estoy bien, no te alegres tanto que solo ha hecho que empezar el camino. – dice Obliquos queriendo amenizar el entusiasmo y alegría de Skifler.

El camino se vuelve bajada y las piernas empiezan a cansarse. Para Obliquos genial ya que todo esfuerzo físico que haga carga de energías y fortalece su telequinesis. Si utilizase su poder para caminar, o para hacer cualquier tarea física común, su energía se agotaría demasiado rápido y no podría haber mantenido al cocodrilo en el aire por su tamaño y peso. Así que no puede hacer trampas para viajar. Pasada la mitad del camino, en algunos pinos de tantos que abundan en el bosque, empiezan a haber marcas y señalizaciones. Hay un patrón y las señales se repiten, son tres: una es como un arañazo con 5 dedos hacia abajo en la corteza del árbol, otra es claramente una cruz y la última es la que tiene intrigado a Obliquos, es una forma, quizás un dibujo y parece que es algún tipo de animal con una pinza cruzada. Los dos primeros indican que se acercan a una de las partes más profundas del bosque en la que se ha formado unas ciénagas de lodo.

Ante el presentimiento, y el flujo de energía que corría cerca de las ciénagas, Obliquos quiso bordearlo para evitar enfrentarse a lo que pueda haber en ese lodo tan repugnante y pegadizo. Mientras se desvían del camino central sufren una emboscada, dos caza humanos se plantan frente a Obliquos y Skifler. A sangre fría disparan dos flechas que van dirigidas al cráneo de Skifler para tumbarlo, la cuales salen a una velocidad que parece que puedan llegar a atravesarle pero se paran una milésima de segundo antes de poder rozarle un pelo.

¡Obliquos las ha detenido! Sin piedad, gira el sentido de las flecha y acaba sin dudarlo con esos caza humanos. Pasado el susto van a reconocer los cuerpos para encontrar cualquier pista, si eran rastreadores o simples cazadores. Mientras estas investigando los cadáveres, una pinza de escorpión gigante, lo golpea junto a Skifler y los envía directos a una de las ciénagas.

  • ¡Maldito Pinzamorten! – exclama Obliquos mientras vuela del golpe que le acaban de propinar.

Obliquos no se esperaba ese golpe por parte de un viejo conocido, Logan Pinzamorten. Un escorpión de casi 3 metros de altura con una pinza impregnada de veneno. Hace muchos años ayudó al pueblo de Onírio a construir una presa después de una gran inundación que sufrieron, aunque ahora esa presa no sirve de nada ya que las rocas se desprenden y el pueblo está emigrando en busca de un lugar mejor.

 

 

 

Me enamoro de almas

Caminamos buscando el rumbo.

Naufragamos, rearmamos y aprendemos

de errores, a un barco de ensueño.

Tiene infinitos timones

en ellos me recreo.

Surcamos los mares hasta noches infames,

caminamos por la azotea diseñada por paisajes,

lugares extremos, lugares semejantes.

Recogemos a personas que buscan soñar,

que buscan aprender y abrir su alma.

Un alma perdida en un mundo de lanzas,

un alma herida por sociópatas sin sangre.

Hago un grito al cielo

donde me escuchan los supremos,

mi ambición es aprender,

para poder enseñar luego.

En un viaje hacia nunca jamás

hicimos escala.

En un viaje con final,

nos enamoramos de almas.

En ese barco todo el mundo está invitado,

siempre y cuando venga a enseñar algo.

Diálogos transitorios, palabras llenas.

Diálogos sin marco, con emoción y llanto.

Me he cruzado con la mismísima libertad,

con muchos aprendices, los que investigan las raíces.

Y los que exploran el entorno para evitar las lombrices.

Enamórame, enséñame, explícame que has aprendido.

Cuál ha sido el camino que has seguido,

si lo que te has propuesto lo has conseguido,

y si has borrado o has corregido.

Somos almas que aprendemos de otras,

cada timón del barco,

es el camino que uno escoja.

Vamos todos juntos,

nos juntamos en cada uno de los paraísos.

Cruzamos caminos,

para determinar nuestro curso y derribar el destino.

Obliquos

Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 1 ( 3a parte )

Obliquos antes de emprender el viaje quiso quedarse unos días en el pueblo. Mientras visitaba a viejos conocidos, empezaron las paredes a temblar de las propias montañas y empezaron a desprenderse rocas del tamaño de un mamut a pares. Al notar el temblor, Obliquos apareció en un ver y no ver y paro en el aire todas las rocas que empezaron a caer. Mostrando un poco de su poder la hizo levitar y las bajó rápidamente tirándolas al lago que había a unos pocos kilómetros.

Los aldeanos quedaron sorprendidos al ver cómo había realizado ese acto milagroso sin tan solo inmutarse. Sus ojos que hasta ahora solo reflejaban pesimismo empezaron a brotar un poco de esperanza, lo chicos más pequeños lloraban de la emoción y veían alucinados los poderes que tenía Obliquos. Él mismo empezó a desalojar esa zona del pueblo y enviarlos con los guerreros que estaban en otro sector. Después del estruendo y del miedo pasado Obliquos acabó de hacer unos cuantos recados, compro hierbas medicinales, algunas pociones, antídotos y por último pasó por la forja. Tenía guardados metales que recopiló durante su entrenamiento y quería hacerse un arma que había diseñado mientras reflexionaba de su habilidad con el chamán. Una lanza con la punta partida en 4 hecha de oro, el cuerpo de titanio, y 5 bolas del tamaño de un huevo de avestruz de mitril sólido, un metal con un color verde nuclear que encontró en los Valles de Salazar. Las bolas van sueltas ya que su mejor uso es cuando Obliquos usa la telequinesis,  es capaz de lanzarlas a una potencia increíble.

Un aullido muy agudo de fondo hizo a Obliquos empezar a darse prisa por salir e iniciar el viaje, ese sonido tan chirriante venia de la entrada del pueblo, allí con una pose divina lo esperaba su lobo gigante Skifler, rasgos oscuros como el anochecer y reflejos blancos como la nieve hacían que su mirada celestial, como el cielo más claro y azul que podamos ver en Los Bosques de Reïn, destacase más que cualquier avalancha que pudiese haber por Onirio.

Obliquos conoció a Skifler mientras el dejaba la mente en blanco en la cascada del Nigrón. Cuando estaba meditando, Skifler ante lo desconocido atacó a Obliquos ya que detrás de la cascada se ocultaba la cueva donde vivía Skifler, pero detuvo su ataque tan solo abriendo un ojo y mirándolo fijamente. Algo le tubo que transmitir cuando Skifler paro al instante, cambiando su ataque rápido por un acercamiento poco a poco hacia donde estaba meditanto. Empezó a olerlo y lamerlo hasta que vio que no era ningún peligro, después de entrenamiento Obliquos se quedó en su cueva un tiempo aprendiendo del entorno donde vivía Skifler, armonizó y creo tal vinculo que se hicieron inseparables en poco tiempo, ante la necesidad del lobo por tener compañía y con un Obliquos mentalizado en su progreso decidieron formar una alianza, aunque suena a tratado de paz, no se iba a quedar la cosa en una simple unión de fuerzas, se iban a convertir como en hermanos.

Desde entonces que Obliquos no viaja solo, siempre acompañado de Skifler, deseoso por ver mundo sabiendo que su compañero lo defendería hasta la propia muerte.

Han pasado 4 años ya desde que se conocieron, han madurado y están listos para enfrentarse a cualquier reto que les pueda poner este mundo tan increíble, donde la primera prueba es acabar con el reinado del horror de Menhill.