Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 3 ( 3a parte )

El refugio es una cueva que está a pié de montaña,  la noche cada vez inhabilita más la visión, aunque no es problema para Obliquos, pero Skifler tiene mucha dificultad para detectar enemigos con tanta oscuridad así que decidieron comer los frutos que habían recogido y se sentaron a hablar con Logan Pinzamorten en la entrada de la cueva, el escorpión no podía entrar debido a su gran tamaño, Skifler entraba por poco.

  • Obliquos, el hechicero sabe que vas en su busca, no debes continuar o acabará contigo. – Dijo Logan recuperándose de las heridas
  • Debo continuar Logan, mi pueblo está sufriendo la ira de los dioses y de la madre tierra y esa ira no sería causada si Menhill dejase de hacer de las suyas. Estamos trasladando el pueblo hacia otro lugar, pero necesitamos oro para conseguir materiales y reconstruir el pueblo de Onírio. – Obliquos se hecha a la boca un fruto similar a una papaya.
  • Entiendo tus actos y te deseo lo mejor, pero debes tener cuidado cuando llegues a la cima, allí te estarán esperando un gran ejército y esos sí que no atienden a razones.- Coge Pinzamorten con una de sus patas diminutas el mismo fruto que Obliquos. – ¿Está bueno esto no?
  • Logan necesito pedirte un favor. Buriki cada vez tiene menos poder y no puede proteger el pueblo él solo, necesito que los escoltes hasta que hayan trasladado a la última persona de Onírio. Veo que ya no estás controlado así que puedo volver a confiar en ti. – Los ojos de Pinzamorten se iluminan.
  • Obliquos, estoy eternamente en deuda contigo, nunca nadie ha tenido esta confianza debido a mi aspecto y al terror que genera verme, pero tú me has tratado como uno más. – Se le cae alguna lagrima a Logan.- No te defraudaré.

No quiso perder tiempo y Logan Pinzamorten partió hacia el antiguo Onírio para ayudar a la evacuación y evitar alguna desgracia. Mientras tanto Obliquos y Skifler se pusieron a descansar para recuperarse del día tan duro que habían tenido hoy. Logan comentó a Obliquos que el hechicero lanzaba conjuros a la mayoría de sus guardianes, que eran bestias descomunales capaces de destrozar bosques enteros de una pasada y el escorpión gigante sufrió las consecuencias de uno de sus conjuros. También había algunos guardianes que directamente son afines al hechicero y debido al poco desarrollo de su cerebro, se vuelven malvados, perfectos para la manipulación del Menhill. Obliquos se pierde en sus pensamientos cada vez que intenta adivinar que tipo de magia puede llegar a estar en las manos de Menhill, no encuentra respuesta, si su telequinesis será efectiva contra sus hechizos, o lo derrotará fácilmente como su a padre Oblivicon, que aunque no fue asesinado por el hechicero, si lo fue por una de sus bestias.

El siguiente destino para Obliquos y Skifler era la cima del Milagro, un lugar que, según Logan Pinzamorten, estaba ocupado por bastantes secuaces del hechicero Menhill, que extraían el oro de la mina.

 

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Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 3 ( 2a parte )

Obliquos harto de tanto retraso y de ver como Logan Pinzamorten no volvía a sí mismo, en un abrir y cerrar de ojos detiene el tiempo, no literalmente, pero sí que para todo el escándalo que había montado en aquella zona del bosque.

Las rachas huracanadas han menguado, Obliquos evita que Skifler caiga a una de las ciénagas y lo baja de los aires tranquilamente hacia donde está él, en cuanto a Pinzamorten, bloquea cualquier tipo de movimiento suyo y consigue tumbarlo boca arriba para que no pueda levantarse, le pone unas cadenas para evitar que sus patas se muevan y que su pinza les pueda hacer pasar una mala jugada.

  • Bien Logan, parece que ahora estas más calmado, aunque sea a la fuerza. Vamos a tener una corta pero productiva charla. ¿Dime, quién te está controlando?

Pinzamorten parece que ha calmado su ansia de sangre y empieza a despertar, sus ojos vuelven poco a poco a la normalidad. Obliquos al ver que vuelve a ser él, suelta al escorpión para reponer fuerzas, ya que había gastado una gran parte de su energía manteniéndolo a raya.

Cuando Pinzamorten empieza a ser consciente de todo lo que hay a su alrededor, viendo todo el desastre que ha causado en el bosque, guía a Obliquos y Skifler hacia un refugio que hay pasando las ciénagas de lodo. Obliquos, sin querer perder más tiempo, quiere continuar con su camino y vuelve a preguntarle sobre el hechicero, si era él quien lo estaba controlando. Pero Logan, más inteligente, le aconsejó que después de la cantidad de fuerza que había gastado no podía permitirse el lujo de enfrentarse a otro guardián de Menhill con tan poca energía. Así que, como el refugio está de camino a las montañas acartonadas, guarida del hechicero Menhill, empiezan a coger frutos revitalizantes de los árboles que hay por la senda.

Una senda que empieza a cambiar el entorno de bosque para convertirlo en una travesía de senderismo llena de rocas, arbustos deshidratados y un suelo que se vuelve cada vez más seco hacia la cima del Milagro.

Esta cima fue bautizada con ese nombre, ya que la cara de la montaña por donde se sitúa la senda, siempre esta iluminada por un sol potente y radiante. Sequías, derrumbes, animales con caparazones duros como rocas que han ido evolucionando adaptándose a las condiciones del sol. Pero hace bastante tiempo hubo un gran incendio provocado por uno de los ejércitos del hechicero para eliminar esa fauna que había crecido en esos parajes. Esos animales se habían vuelto tan resistentes que el hechicero no podía conquistar esa montaña, en la cual arriba en la cima hay una entrada a una mina de oro. Se reunieron diversos chamanes de los poblados cercanos para combatir ese terrible desastre natural que podía extenderse y acabar con todo lo que vivía en los Bosques de Reïn. Subieron a la cima, el chamán Buriki fue quien tuvo la iniciativa de juntar a todos los chamanes cercanos, e invocaron al dios de la lluvia Milgron. Días pasaron con sus rituales mientras veían como el fuego ascendía cada vez más arriba por la montaña, hasta que sus esfuerzos tuvieron recompensa. Una tormenta tan caudalosa que apagó los fuegos en menos de lo que canta un gallo. Las fuertes lluvias torrenciales abrieron una pequeña cueva en lo alto de la cima que tenía cavidad unos pocos metros cuesta abajo, y al investigarla Buriki dio con algo increíble, paredes de oro macizo. Pero en poco quedó la investigación al aparecer Menhill un día después sobre uno de sus monstruos alados, echó a los chamanes de la cueva amenazándolos con la muerte si no volvían a sus pueblos, no volvieron a subir más a la cima ya que el hechicero había dejado ahí un gran ejercito protegiendo la mina de oro para extraer todo lo que pudiesen de dentro.

Nunca había llovido en aquella cara de la montaña, así que decidieron llamar a la cima, cima del Milagro.

 

Continuará . . .

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 3 ( 1a parte )

 

Hace unos años, en el entrenamiento de Obliquos, el chamán le hizo enfrentarse a un monstruo que se escondía en una cueva cercana a Onírio, un escorpión gigante con una pinza capaz de envenenar un rio entero. Logan Pinzamorten fue derrotado por Obliquos, aunque fue una derrota extraña ya que de la admiración de Logan por el poder de Obliquos, establecieron una buena amistad.

En este caso, el escorpión no parecía muy dispuesto a empatizar con Obliquos, se le ve ido, se le ve furioso sin más con ganas de destrozar a todo aquel que le haga frente.

Obliquos y Skifler consiguen salir de la ciénaga de lodo y pueden volver a moverse, con la guardia alta Obliquos le pregunta a Logan Pinzamorten:

  • ¡Pinzamorten! ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Quieres que te vuelva a patear el trasero? Déjame pasar si no quieres que tengamos problemas, tengo una misión que cumplir.

La noche empezaba a oscurecer el bosque y Logan Pinzamorten parecía que no quería atender a razones, en otro arranque de locura le lanza otro ataque directo a Obliquos pero él consigue hacer una traslación para ponerse encima de la cabeza del escorpión, ahí es cuando se da cuenta que sus ojos están completamente azules, sin pupila, sin distinción alguna, parecía que estuviese ciego. Obliquos no recordaba que tuviese así los ojos y empezó a sospechar.

Parece que Pinzamorten estuviese en ira sin más, que no controlase sus propias decisiones al notar la presencia de algún humano sospechoso, como si de un encantamiento se tratase, Obliquos no duda en preguntar:

  • ¿Quién te ha hecho esto?- pregunta confuso a su viejo amigo.

Logan al escuchar la voz de Obliquos tan de cerca, intenta reaccionar y contestarle haciendo un gran esfuerzo, pero en un intento se quedó. Parece como si estuviese en una terrible lucha con su interior ya que estaba inmóvil hacia algunos minutos con Obliquos posado en su frente. Su cuerpo empieza a temblar al no poder hablarle a Obliquos, los ojos le cambian de color y parece que vuelven a su estado normal, Logan luchaba por quitarse aquello que le controlaba. Cuando parecía que Logan volvía en sí, empieza a sacar espuma por su boca, sus ojos se vuelven  negros por completo y a la vez vuelve con más ira que antes y empieza a chillar descontrolado. Su propia furia desprende rachas de aire poco a poco que salen disparadas del cuerpo del escorpión, a Obliquos no le queda otra que saltar para evitar ser herido y alejarse, ve a Skifler en un rincón y salta hacia él. Mientras cae, Pinzamorten empieza a aumentar la fuerza de su furia huracanada y llega a tal empuje que una racha de aire tormentoso lanzada hacia Skifler lo hace volar por los aires, parece que lo ha lanzado hacia una de las ciénagas de nuevo.

 

Continuará…

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Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 2 ( Completo )

Sonidos de pájaros cantando, una suave brisa que hace mover los arbustos y las ligeras ramas de algunos árboles. Abejas volteando por los bosques en busca de polen, hormigas con grandes tenazas agujereando la tierra fértil para aposentar sus colonias. Ese era el entorno por el que creció Obliquos. Un lugar tan fantástico donde llegan a haber seres inimaginables que se esconden por los rincones más profundos del bosque, quien sabe si hadas, gnomos o enanitos, o un lugar donde la evolución no ha tenido escala alguna.

Obliquos inició su larga travesía acompañado de su lobo gigante Skifler, tan celestial como siempre. El camino es sencillo, cruzar el bosque hasta llegar a la orilla del rio Tenas ya que si avanzan por la orilla pueden evitar a los avistadores infiltrados del hechicero, los oráculos del pueblo le han advertido que se esconde un gran peligro en una de las cascadas que hay si intenta remontar el rio hacia su nacimiento.

Con largas horas bajo sus pies de caminar sin cesar, por fin llegan al cauce del rio donde un poco más adelante ven una pequeña cabaña al otro lado de la orilla. Deciden ir a investigar si hay hostilidad o por ahí nunca han pasado los secuaces de Menhill. Obliquos entra sin pensárselo dos veces y encuentra un hombre durmiendo dentro, al entrar, el hombre se despierta y de un sobresalto por el susto, se golpea contra unos cestos llenos de cocos por los que acaba inconsciente. Con un cubo de agua que ha llenado del rio, lo despierta tirándoselo a la cara y vuelve en sí.

  • ¡Qué demonios haces aquí! ¿Cómo me habéis encontrado?- dijo con gran enfado y asustado a la vez.
  • No se preocupe, no pertenezco a los guerreros del hechicero, solo querríamos descansar y que nos explicara un poco como podemos subir hasta arriba del rio. – dijo Obliquos intentando calmar al hombre.

Unos minutos tardaron en resolver sus discrepancias en que eso no eran maneras de entrar en refugio alguno, pero finalmente pudieron quedarse a pasar la noche allí. Ayudaron a coger provisiones al hombre, que según lo que les había contado, se exilió de su pueblo Grandoner, cerca de Onírio. Se llamaba Marcus y luchó en resistencia a los continuos saqueos de Menhill, pero al firmar el tratado su pueblo, tuvo que exiliarse para evitar ser capturado.

Mientras cenaban Marcus explico a Obliquos como llegar hasta la cascada del Capitán, que es la última del rio, donde nace la vida.

  • Tienes que vigilar cuando llegues a la cascada del Capitán porque allí se aposenta uno de los guardianes del hechicero, no lo he visto nunca pero explican los viajeros que tiene una mandíbula capaz de arrancar montañas…- explicaba Marcus mientras Obliquos comía rábanos.

Sin mostrar asombro, el joven con telequinesis se fue a dormir. Nunca duerme con un los dos ojos cerrados, siempre tiene uno abierto por si hay enemigos ahí fuera.

Al día siguiente, frente a una mañana soleada por la que veías el sol y las 3 lunas poniéndose con una claridad tan asombrosa que tenías que frotarte los ojos para volver a la realidad, Obliquos y Skifler partieron río arriba, uno por cada orilla rastreando para no encontrar a algún enemigo por sorpresa.

Todo parecía tranquilo cuando de repente se empieza a escuchar sonido de agua resonar con gran fuerza. Estaban llegando a las primeras cascadas, donde el agua ha erosionado chocando contra diferentes partes de la montaña y había creado una pequeña red de cuevas por las que llegaba a filtrar agua dentro de ellas. Saltos de agua que creaban cavidades en el suelo formando pequeños lagos en distintos lugares del cauce del rio, pero no había lago que les parase, los cruzaron y con precaución Obliquos envió por el bosque a Skifler para que llegaran a un punto concreto, y él cogió una cueva que parecía que llevaba arriba bordeando la última cascada.

Sin embargo esa cueva no le evitó saltarse la cascada, sino todo lo contrario, le llevó directo a ella. Allí, solo, cuando ve los primeros rayos de luz que marcan el final del túnel, empieza a notar unas vibraciones muy negativas. Obliquos aparte de tener telequinesis, era capaz de percibir ciertas auras y fuentes de energía. Cuando por fin llega al final y solo queda la ceguera de unos segundos hasta ver el exterior, un temblor surge del lago donde cae la cascada y aparece del agua con gran furor un cocodrilo gigante con una mandíbula capaz de arrancar cuatro o cinco cabañas juntas. Mostrando sus afilados dientes impide el paso a Obliquos.

  • ¿Dónde te crees que vas? Este es territorio del hechicero Menhill y para pasar tendrás que hacer un tributo. – Dijo el cocodrilo relamiéndose los labios, deseoso de comida.
  • ¿Quién es ese tal Menhill del que hablas? – Pregunta Obliquos tajante.
  • ¿Cómo te atreves a mencionar de tal manera al gran Menhill? – El cocodrilo entra en furia.

En un ataque de locura y furia, el cocodrilo gigante se abalanza sobre Obliquos con su gran mandíbula con tal de llevárselo a la boca, pero cuando llega al suelo, ha desaparecido. Más rápido que la luz Obliquos se ha colocado detrás del cocodrilo y con un simple movimiento de brazo, levanta por los aires al cocodrilo.

  • ¿Y ahora, me vas a decir quién es ese Menhill?

El cocodrilo empieza a rugir y de su garganta salen bolas de agua con la velocidad de un misil directas a Obliquos, pero antes de que lleguen, Obliquos deja de mantener al Capitán del rio en el aire y vuelve a moverse casi sin poder verlo. Los ha vuelto a esquivar. Al ver que no puede legar a entrar en razón y hablar, vuelve a sostenerlo en el aire pero esta vez para mandarlo lo más lejos posible, y fíjate si lo mando lejos que los habitantes de Onírio que están evacuando y trasladando el pueblo a otro lugar, vieron volar por encima suyo al cocodrilo gigante.

Skifler también lo vio desde arriba de las montañas, donde habían hecho el punto de encuentro antes de separarse, y no dudó en bajar. A medio camino se encuentra con Obliquos y no puede evitar alegrarse y empezar a lamerlo. Un solo lametazo basta para empaparlo entero de saliva.

  • Ya está, ya está Skifler. Estoy bien, no te alegres tanto que solo ha hecho que empezar el camino. – dice Obliquos queriendo amenizar el entusiasmo y alegría de Skifler.

El camino se vuelve bajada y las piernas empiezan a cansarse. Para Obliquos genial ya que todo esfuerzo físico que haga carga de energías y fortalece su telequinesis. Si utilizase su poder para caminar, o para hacer cualquier tarea física común, su energía se agotaría demasiado rápido y no podría haber mantenido al cocodrilo en el aire por su tamaño y peso. Así que no puede hacer trampas para viajar. Pasada la mitad del camino, en algunos pinos de tantos que abundan en el bosque, empiezan a haber marcas y señalizaciones. Hay un patrón y las señales se repiten, son tres: una es como un arañazo con 5 dedos hacia abajo en la corteza del árbol, otra es claramente una cruz y la última es la que tiene intrigado a Obliquos, es una forma, quizás un dibujo y parece que es algún tipo de animal con una pinza cruzada. Los dos primeros indican que se acercan a una de las partes más profundas del bosque en la que se ha formado unas ciénagas de lodo.

Ante el presentimiento, y el flujo de energía que corría cerca de las ciénagas, Obliquos quiso bordearlo para evitar enfrentarse a lo que pueda haber en ese lodo tan repugnante y pegadizo. Mientras se desvían del camino central sufren una emboscada, dos caza humanos se plantan frente a Obliquos y Skifler. A sangre fría disparan dos flechas que van dirigidas al cráneo de Skifler para tumbarlo, la cuales salen a una velocidad que parece que puedan llegar a atravesarle pero se paran una milésima de segundo antes de poder rozarle un pelo.

¡Obliquos las ha detenido! Sin piedad, gira el sentido de las flecha y acaba sin dudarlo con esos caza humanos. Pasado el susto van a reconocer los cuerpos para encontrar cualquier pista, si eran rastreadores o simples cazadores. Mientras estas investigando los cadáveres, una pinza de escorpión gigante, lo golpea junto a Skifler y los envía directos a una de las ciénagas.

  • ¡Maldito Pinzamorten! – exclama Obliquos mientras vuela del golpe que le acaban de propinar.

Obliquos no se esperaba ese golpe por parte de un viejo conocido, Logan Pinzamorten. Un escorpión de casi 3 metros de altura con una pinza impregnada de veneno. Hace muchos años ayudó al pueblo de Onírio a construir una presa después de una gran inundación que sufrieron, aunque ahora esa presa no sirve de nada ya que las rocas se desprenden y el pueblo está emigrando en busca de un lugar mejor.

 

 

 

Me enamoro de almas

Caminamos buscando el rumbo.

Naufragamos, rearmamos y aprendemos

de errores, a un barco de ensueño.

Tiene infinitos timones

en ellos me recreo.

Surcamos los mares hasta noches infames,

caminamos por la azotea diseñada por paisajes,

lugares extremos, lugares semejantes.

Recogemos a personas que buscan soñar,

que buscan aprender y abrir su alma.

Un alma perdida en un mundo de lanzas,

un alma herida por sociópatas sin sangre.

Hago un grito al cielo

donde me escuchan los supremos,

mi ambición es aprender,

para poder enseñar luego.

En un viaje hacia nunca jamás

hicimos escala.

En un viaje con final,

nos enamoramos de almas.

En ese barco todo el mundo está invitado,

siempre y cuando venga a enseñar algo.

Diálogos transitorios, palabras llenas.

Diálogos sin marco, con emoción y llanto.

Me he cruzado con la mismísima libertad,

con muchos aprendices, los que investigan las raíces.

Y los que exploran el entorno para evitar las lombrices.

Enamórame, enséñame, explícame que has aprendido.

Cuál ha sido el camino que has seguido,

si lo que te has propuesto lo has conseguido,

y si has borrado o has corregido.

Somos almas que aprendemos de otras,

cada timón del barco,

es el camino que uno escoja.

Vamos todos juntos,

nos juntamos en cada uno de los paraísos.

Cruzamos caminos,

para determinar nuestro curso y derribar el destino.

Obliquos

Las Aventuras De Obliquos: Capítulo 1 ( 3a parte )

Obliquos antes de emprender el viaje quiso quedarse unos días en el pueblo. Mientras visitaba a viejos conocidos, empezaron las paredes a temblar de las propias montañas y empezaron a desprenderse rocas del tamaño de un mamut a pares. Al notar el temblor, Obliquos apareció en un ver y no ver y paro en el aire todas las rocas que empezaron a caer. Mostrando un poco de su poder la hizo levitar y las bajó rápidamente tirándolas al lago que había a unos pocos kilómetros.

Los aldeanos quedaron sorprendidos al ver cómo había realizado ese acto milagroso sin tan solo inmutarse. Sus ojos que hasta ahora solo reflejaban pesimismo empezaron a brotar un poco de esperanza, lo chicos más pequeños lloraban de la emoción y veían alucinados los poderes que tenía Obliquos. Él mismo empezó a desalojar esa zona del pueblo y enviarlos con los guerreros que estaban en otro sector. Después del estruendo y del miedo pasado Obliquos acabó de hacer unos cuantos recados, compro hierbas medicinales, algunas pociones, antídotos y por último pasó por la forja. Tenía guardados metales que recopiló durante su entrenamiento y quería hacerse un arma que había diseñado mientras reflexionaba de su habilidad con el chamán. Una lanza con la punta partida en 4 hecha de oro, el cuerpo de titanio, y 5 bolas del tamaño de un huevo de avestruz de mitril sólido, un metal con un color verde nuclear que encontró en los Valles de Salazar. Las bolas van sueltas ya que su mejor uso es cuando Obliquos usa la telequinesis,  es capaz de lanzarlas a una potencia increíble.

Un aullido muy agudo de fondo hizo a Obliquos empezar a darse prisa por salir e iniciar el viaje, ese sonido tan chirriante venia de la entrada del pueblo, allí con una pose divina lo esperaba su lobo gigante Skifler, rasgos oscuros como el anochecer y reflejos blancos como la nieve hacían que su mirada celestial, como el cielo más claro y azul que podamos ver en Los Bosques de Reïn, destacase más que cualquier avalancha que pudiese haber por Onirio.

Obliquos conoció a Skifler mientras el dejaba la mente en blanco en la cascada del Nigrón. Cuando estaba meditando, Skifler ante lo desconocido atacó a Obliquos ya que detrás de la cascada se ocultaba la cueva donde vivía Skifler, pero detuvo su ataque tan solo abriendo un ojo y mirándolo fijamente. Algo le tubo que transmitir cuando Skifler paro al instante, cambiando su ataque rápido por un acercamiento poco a poco hacia donde estaba meditanto. Empezó a olerlo y lamerlo hasta que vio que no era ningún peligro, después de entrenamiento Obliquos se quedó en su cueva un tiempo aprendiendo del entorno donde vivía Skifler, armonizó y creo tal vinculo que se hicieron inseparables en poco tiempo, ante la necesidad del lobo por tener compañía y con un Obliquos mentalizado en su progreso decidieron formar una alianza, aunque suena a tratado de paz, no se iba a quedar la cosa en una simple unión de fuerzas, se iban a convertir como en hermanos.

Desde entonces que Obliquos no viaja solo, siempre acompañado de Skifler, deseoso por ver mundo sabiendo que su compañero lo defendería hasta la propia muerte.

Han pasado 4 años ya desde que se conocieron, han madurado y están listos para enfrentarse a cualquier reto que les pueda poner este mundo tan increíble, donde la primera prueba es acabar con el reinado del horror de Menhill.

 

 

Las Aventuras de Obliquos: Capítulo 1 ( 2a parte )

[…]

Los oráculos del pueblo, que son aquellos que se denominan videntes y tienen visiones sobre el futuro de los humanos, tampoco han llegado a ver si Oblivicon está muerto, pero tampoco notan su presencia cerca. Uno de los compañeros que iba con él logro sobrevivir, pero lo que vio le ha dejado muy tocado y evita hablar de ello. La expedición fracasó cuando llegaron al puente del árbol Voradil, de lo hondo del acantilado surgió un animal tan resplandeciente y ardiente que nos quemó como el mismísimo fuego, es quien más lejos ha llegado y sigue con vida para explicarlo.

El pueblo de Onírio ha puesto su futuro en manos de Obliquos, un joven que ha sido capaz de desarrollar la telequinesis y que nació dentro de un volcán, un volcán en la otra parte del mundo, en territorio Hayla. Obliquos fue hijo único de una familia de las tribus más poderosas y sangrientas que existían por esos lares, los Hayla. Oblivicon conoció a la vez la paternidad y la muerte de su ser más querido, Sigrya su mujer. Un duro parto que llevo a cabo dentro del mismísimo Monte Hayla, antiguo volcán milenario que suele entrar en erupción cada mil años. El monte Hayla queda más lejos que el mismo horizonte, está en aquel lugar de la tierra donde la serenidad reside en la autodestrucción, en el fin del mundo.

Tras morir la madre de Obliquos, Oblivicon decidió dejar la tribu y buscar un lugar tranquilo donde criar a Obliquos, así que se escapó y consiguió cruzar el canal que divide el mundo, navegar por sus corrientes hasta que un día, llego a tierra. Una tierra blanda, húmeda, llena de fertilidad. Estaba en Los Bosques de Reïn, la tierra soñada llena de serenidad y armonía para criar a su pequeñín Obliquos de tan solo 2 meses de vida.

 

Después de meses de vagar por la infinidad de cordilleras y montañas que tenía ese continente y de sobrevivir gracias a los recursos de un suelo fértil y sus árboles encontró el maravilloso pueblo de Onírio, el lugar donde empezó a criar a su amado hijo, sangre de Sigrya y Oblivicon. Aquel pequeñín se ha convertido en un joven con ansia de conocer los misterios que alberga este mundo, sus duros entrenamientos le habían fortalecido de tal manera que estaba listo para enfrentarse a los obstáculos de los dioses y los misterios de la naturaleza del planeta.

Quizás él sea capaz de entrar en las montañas y esquivar cualquier tipo de barrera mística que haya puesto el hechicero, aunque todo son suposiciones no sabemos que es lo que ocurre realmente en las montañas acartonadas, será un camino duro lleno de retos en el que tendrá que estar atento y aprender de los errores de su padre, no precipitarse, explorar el territorio, saber en qué momento atacar si estas en peligro y desde que parte del campo de batalla hacerlo, pensar antes de atacar para conseguir cualquier información ,y sobre todo la norma más importante, no matar si no es situación de vida o muerte.

Continuará . . .

Las aventuras de Obliquos: Capítulo 1 ( 1a parte )

Hace ya mucho tiempo, en un mundo mitológico donde lo mágico, místico y espiritual se unen para dar vida a increíbles personajes, existían unas montañas perdidas por los rincones de nuestra madre tierra. El planeta estaba compuesto por 2 partes de tierra que llegaban a ocupar medio hemisferio y el gran circulo marino que los separa. Una de las partes es el llamado Reino de Hayla que está totalmente habitado por la tribu Hayla, o más bien la ya creada raza Hayla, el otro era Los Bosques de Reïn, todo un paisaje verde y arboleado lleno de magia y misterios. Allí es donde se situaban esas montañas perdidas y donde había un pequeño pueblo llamado Onírio que sufría las consecuencias de los dioses, al hacer desprenderse rocas tan grandes como sus cabañas de los picos que causaban grandes destrozos incluso se ha llevado a algún aldeano hacia otra vida. Necesitaban oro para emigrar y buscar otro lugar donde vivir. No muy lejos de allí, existía una cordillera que parecía que sus montañas fuesen acartonadas. A lo alto de esas montañas vivía un viejo hechicero llamado Menhill quien albergaba una grandísima fortuna. Su pequeño ejército, pero con la fuerza de un millón de guerreros, saqueaba los pueblos cercanos y mataba a quien se oponía.

Todos aquellos pueblos con tal de no sufrir las consecuencias tan violentas del hechicero, quisieron empezar a formar parte de su territorio y pactaron con él pagar una serie de impuestos que evitaban que los saqueadores destrozaran el pueblo.

El pacto vino porque durante años, muchos guerreros intentaron subir a las montañas para derrotarle, pero ya podías ir con cien mil guerreros que Menhill con poco esfuerzo se apoderaba de sus almas así que nadie ha conseguido pasar nunca del valle, los que lograban volver con vida decían que las montañas estaban encantadas.

Pasaron años y años y el territorio Menhill fue creciendo hasta que consiguió dominar todas las montañas del alrededor. Consiguieron llegar a Onírio sus tropas y quitar todo el oro y pertenencias a los aldeanos. Cansados de sus ataques, y ante la desastrosa situación geológica del pueblo, empezaron a crear un ejército para defenderse de esos ataques. Ese ejército empezó a trasladar el pueblo hacia otro rincón donde las montañas no desprendían esas rocas que acababan ocultando bajo sus escombros, los sueños y recuerdos de esos habitantes que hacían una vida tranquila y normal en su cabaña. Mientras empezaba el traslado, un chico joven del pueblo volvía tras 5 años de duro entrenamiento con el chamán Buriki, quien compartió todos sus secretos sobre la espiritualidad y la mente, al pueblo dispuesto a acabar con la horrible situación que sufrían tanto por parte de los dioses como por parte del hechicero.

Obliquos había podido desarrollar un poder mental tal increíble, que hasta sorprendió al chaman Buriki cuando llegó a alcanzar la telequinesis. Su vuelta era ansiada ya que su padre Oblivicon quien protegió la aldea de muchos ataques del Hechicero Menhill, por desgracia en unas de sus expediciones hacia los valles de las montañas acartonadas fue detectado por los avistadores del hechicero y eliminado por un terrible monstruo creado por Menhill. Nadie encontró su cuerpo, ni se ha sabido nada de el en estos 5 años.

Continuará…

Este otoño publicaré mi primer libro ” Las aventuras de Obliquos”, aquí os dejo el primer capitulo extraído de la idea que tenéis en otra entrada del blog más antigua.

Explota Las Teclas: Capitulo 1 ( 3a Parte )

Empezamos a perforar cuando pequeños temblores empiezan a suceder y cada vez más repetidamente. Al salir del bunquer vemos como se hunde detrás de nosotros mientras nos alejamos pero el rumbo se nos tuerce cuando vemos que yendo rectos y ligeramente ascendentes nos empezamos a hundir también. Empiezo a alterarme y a decir a Nahúl que acelere o que haga algo que para eso la ha construido en la perforadora, por extraño que parezca, lo veo tan calmado que parecía que se había fumado algo.

– Pero Nahúl no ves que nos hundimos? Quieres hacer algo de una maldita vez? – Se sobresalta Nahúl con mis nervios.

– Tranquilo Lucas, solo estoy esperando a recorrer unos metros más y apretaré un pequeño botoncito escondido para que no lo pueda tocar nadie, no como en las películas que ponen el botón grande y en medio para que lo aprietes sin querer.

A los 2 minutos Nahúl aprieta el botón y de golpe ascendemos a una gran velocidad, propulsados por un reactor PVR de 80 MV, para entendernos, como uno de los propulsores de los portaaviones de la armada.

En pocos segundos vemos la superficie y el detector de luz nos hace una frenada automática sin retroceso, hemos salido justo arriba de la montaña en la que su valle está ocupado por nuestro pueblo Onírio. Nadie nos ha visto ni hay ningún excursionista, esconderemos la perforadora bajo tierra y pondremos un chip localizador para volver a buscarla.

Que día más nefasto, son las 3 de la madrugada, aunque suerte que es viernes y no tengo clase mañana. La semana que viene es la última de la universidad y el miércoles nos dan las notas finales con la siguiente graduación el viernes.

Este fin de semana creo que haré un poco de relax, descansaré y acabaré con tranquilidad el trabajo de legislación, que lo he hecho sobre la creación de una empresa ficticia en la que vendemos robots con servicios, ya sea jardinero, cocinero, asistente de limpieza, etc. Entonces lo importante del trabajo son los permisos y los parámetros establecidos por ley para la comercialización de robots, es un trabajo muy tostón, pero tengo que acabarlo para ver si puedo optar a la matricula.

Estas situaciones que estáis empezando a conocer son mi vida misma, mí día a día, momentos de delirio máximo que solo son imaginables en la ficción. Estoy harto de tener que ver politicuchos robando nuestro dinero, estoy harto de ver como los medios ocultan que la guerra ya está aquí.

Por eso quiero llegar hacia mi límite, hacia un nivel supremo de creatividad y creación que me permita conocer todo lo que tienen montado las grandes elites que dirigen el planeta. En la televisión solo muestran los ataques en Siria, revoluciones de pacotilla en Venezuela. Todo son montajes, teatro del bueno, actores fingen ante las cámaras para después poner el titular que les convenga.

El miedo es lo que inculcan, el miedo a perder la pequeña comodidad con la que nos conformamos. Aquellos que se conforman como ganado solo pueden vivir como ganado. Yo quiero saber la verdad, conocer cada secreto de este planeta, y si para eso tengo que trabajar 50 años, lo haré, el momento se acerca y tenemos que estar preparados para la acción.

El otro día con mi ordenador secreto y blindado a cualquier intruso que quiera acceder a su sistema, iba navegando por la Del Web, que es el mercado negro de internet, y encontré una empresa que se dedicaba a la venta de bombas.

Por curiosidad entré y destrocé con mi habilidad de hacker todos sus muros de seguridad y conseguí los datos de la persona a la que iba ingresado el dinero de las ventas, no os imagináis quien era… Jorge puñol, si, el ex presidente de Catalunya. Me indigné tanto que puse una pequeña rectificación del ingreso a una cuenta falsa que tengo, es imposible que rastreen alguno de mis movimientos, y conseguí retirar hasta 18.000 euros en 2 horas, hasta que consiguieron echarme del sistema y petar el escudo que había puesto dentro de sus propios servidores.

Ahora que pienso, puede que empiece a relacionar lo sucedido hoy de camino al bunquer. ¿Me habrán descubierto? ¿Conocen cada movimiento que hacemos?

Después de dos días de recalificación de la red de túneles para encontrar otra cavidad, llega el miércoles, día de notas.

La verdad es que estoy nervioso, no me importaban porque sabía que iba sobrado, pero a la hora de la verdad estoy de los nervios porque de ese maldito papel que no tiene mera importancia depende mi futuro.

La tutora me entrega el sobre y salgo de su despacho haciendo un esfuerzo increíble para mantenerme en pié, me tiemblan tanto las piernas que parecen flanes. No puedo llegar muy lejos y dejo caer todo el peso de mi cuerpo en un banco de los jardines de la universidad. Después de un largo rato me decido a abrir el sobre y ver si obtendré el maldito título de una vez, justo cuando voy a abrirlo escucho gritos en egipcio, es Nahúl corriendo hacia mí.

– ¡Lucas! Tío, mira mis notas!

Abro el sobre que me da, y solo veo matrículas. Es totalmente imposible que Nahúl haya sacado todo matrículas si la mayoría de los exámenes no pasaba del 7. Seguro que cuando las mire yo no tendré ni una sola matricula.

– No puedo creerlo, si en las clases dormía y solo trabajaba en nuestro taller para hacer los trabajos. – empieza a gritar en egipcio de nuevo.

Decidido a ver mi futuro marcado, abro el sobre con las nota y la sorpresa es tan inexplicable que solo se me queda cara de póker.

– ¿Qué te pasa Lucas? Pareces un yonqui con la cara descolocada.

Incrédulo le muestro las notas a Nahúl y él no puede evitar reírse y gritar más alto en su idioma.

– ¿Cómo puede ser que tengas todo matriculas igual que yo? – empieza a reír de nuevo.

Aquel papel era real, eran mis notas. En el momento que fui consciente de ello no evadí la emoción, el sentimiento de felicidad extrema. Todos aquellos años que para mí no tenían importancia me habían hecho realizarme como profesional y abrir mi mente a las críticas. También tengo que decir que me lo he currado bastante, 4 años trabajando día y noche junto a Nahúl sin parar solo para graduarnos, cuando también podríamos haber aprendido lo mismo por nuestra cuenta, sin estancarnos.

Estoy tan feliz que esta noche reuniremos a todo el comando Obli para celebrarlo y para poner a todo el mundo al día con los planes de este verano.

Explota las teclas: Capitulo 1 ( 2a parte )

Mientras avanzamos alguien nos asalta por detrás y no para:

– Lucas Grau y Nahúl Armet, puedo hablar con vosotros un segundo? – un hombre de traje que parece un poco nervioso nos detiene.

No sé qué puede querer un hombre así, pero nos ha seguido y casi descubre nuestro pequeño secreto.

-¿Quién es usted y porque nos está siguiendo hasta aquí?- Nahúl empieza a alterarse.

– Nahúl tranquilo, cálmate. Que quiere de nosotros y lo más importante, ¿cómo sabe nuestros nombres y apellidos? – obtengo su atención con mi pregunta.

– Tengo algo importante que comunicaros, pero no puedo deciros quien manda a que os haga llegar este mensaje.- Dice el hombre trajeado.

– ¡Suéltalo ya! – Nahúl vuelve a precipitarse.

– Llevamos observando vuestros progresos desde hace años, vuestras ideas, vuestros proyectos, vuestras creaciones, y estamos impresionados. Muy pronto tendréis noticias nuestras, estamos interesados en hacer realidad muchas cosas junto a vosotros, cuando sea el momento volveremos a hablar.- el hombre parece que lo ha sacado todo.

No entiendo esta situación, no entiendo quién demonios es este hombre y lo que menos entiendo es que quieren hacer con nosotros. Nahúl no puede reprimirse más y explota de ira yendo a atacar al hombre, no me da tiempo a evitarlo. Aunque en el momento en que le da el puñetazo ha sacado chispas.

– ¿Nahúl para, que haces tío?- aparto a Nahúl del hombre.

En un último forcejeo el hombre cae al suelo, empieza a soltar chispas y nos somete a una vibración muy potente, los brazos se le empiezan a separar, el cuello, las piernas, todo el torso. Humo sale de esas separaciones, ante mis rápidos reflejos mentales, deduje que era un robot, así que nos tocará correr si no queremos que la explosión y su onda expansiva nos deje hechos polvo.

– ¡Nahúl! ¡Corre!- empezamos a correr hacia la entrada del túnel antes de que explote.

Esta es sin duda una de las situaciones más raras que he vivido, un robot camuflado en humano ha venido a darnos un mensaje y nosotros hemos hecho que reviente, bueno, lo ha hecho Nahúl.

Justo cuando entramos al túnel, explota el robot. Ante la poderosa onda expansiva alguno de los pilares que mantiene el túnel de entrada a caído y ante la poca seguridad y la posibilidad de que sea descubierto nuestro taller, acabamos de tirar un par de pilares para bloquear la entrada, tendremos que llegar al banquero antes de que se derrumbe algo más y allí pensar otra vía de escape, otro túnel.

La red de túneles es una de las más grandes del mundo, cada túnel puede llegar a tener hasta 20km de largo y profundidad. La cordillera del Mastón, su historia llega hasta un escrito del siglo VIII, mientras estábamos invadidos por los árabes. En esos escritos se habla de una majestuosa cordillera donde se reunían los reyes de Francia con los invasores.

Más tarde sobre el siglo X, hay ciertas leyendas que dicen que la cordillera era una antigua fortaleza templaría, del mismísimo Hugo de País, uno de los 9 caballeros que fundaron la antigua orden de los templarios.

Se aposentaba en las cordilleras para crear estrategias para la dominación de la península Ibérica, antes de partir a tierra santa.

Mientras Hugo estaba fuera de su fortaleza, mandó a su ejército a dirigir una perforación de la cordillera para crear esa red de túneles, no hemos explorado toda las vías, ni hemos encontrado todas las entradas y salidas, pero hicieron algo en la montaña para filtrar el agua dentro y hundir el centro de la cordillera. Tenemos algunas investigaciones con un amigo llamado Michael, él es historiador y arqueólogo, tiene solo 2 años más que nosotros y digamos que le encanta cada pedazo de historia que pueda llegar a acariciar con la fina capa de sensibilidad de sus guantes protectores. El estudio parte de la montaña y siguió algunas leyendas de caza tesoros que habían entrado por algún túnel de la montaña y había llegado a salir. Muchos creen que el interior de la cordillera está lleno del famoso tesoro de los templarios, otros los toman por locos y yo pienso que los locos son los que llegan a rozar el cielo.

Pero por si nos habíamos ablandado, esto sí que es una situación de locos, y también podemos ir al cielo.

Conseguimos a duras penas llegar al bunquer. Todo el túnel se ha derrumbado y tendremos que crear una vía de escape y posiblemente el bunquer quede inaccesible para otra vez, ya que tenemos una pequeña capsula perforadora enorme en la que cabemos los dos, de hecho fue creada para abrir una vía de escape en caso de peligro.

Los mapas parecen claros, debemos perforar en línea recta y ascendente para salir en la mitad del camino de Santa Miquel, cerca del monasterio, que estratégicamente está muy bien situado.

Justo en el borde, donde se juntan las cordilleras viendo los dos valles caer con sus bosques verdes, naranjas y marrones y al final de todo se puede ver el mar relucir con el sol cuando se esconde por el horizonte.

 

Continuará…